11/09/2026
La presencia de Jesús doliente brinde consuelo, paz y fortaleza a los corazones de todas las familias que sufren la pérdida de un ser querido, después del gran terremoto vivido en Colombia.
"El es la RESURRECCIÓN Y LA VIDA y nos dice: el que cree en mí aunque esté mu**to vivirá para siempre.
Y el gran consuelo que tiene sus palabras nos debe ir lentamente fortaleciendo nuestras vidas para ir transformando nuestra vida en ESPERANZA de ellos y ellas estan disfrutando de la VIDA NUEVA.
Lo que más nos duele es su ausencia, ya no los volveremos a ver en esta dimensión y eso nos deja una tristeza profunda que necesita tiempo para sanar. Y sólo "El" puede sanarnos. Nuestra fe puesta en Jesús que es Vida después de la muerte, nos irá sanando.
El acompaña y está con el que padece en el dolor, pero los invitamos de nuevo a sentir a Jesús que camina al lado de quienes lloran y comparte su sufrimiento a vivir en la esperanza.
El amor verdadero no desaparece con la muerte, sino que permanece en el recuerdo.
Habla con ellos, llora y hablar de la persona que ya no esta en esta dimensión nos ayuda a liberar la tristeza.
Date la posibilidad de brindar abrazo a los familiares, amigos, amigas y aún de aquellos desconocidos que padecen el mismo dolor.
La comunidad es un gran refugio en días difíciles.
pero ante todo Confiar en el DIOS DE LA VIDA y unete a él en la oración, entrega a El dolor al Señor da alivio cuando las fuerzas faltan.