01/09/2026
👉👉 Cuando pensamos en África, pensamos en pobreza. Crecimos con la clásica frase: "en África hay miles de niños que quisieran tu plato de comida".
Pues ve con tu mamá y tu abuela y cuéntales que hay 2 países africanos que ya nos rebasaron: sus habitantes producen más, estudian más y viven mejor que el mexicano promedio. Así es como lo lograron.
SEYCHELLES: EL MÁS RICO DE ÁFRICA
Seychelles es un país de 115 islas en el océano Índico. Cada habitante produce al año el equivalente a unos 43 mil dólares ajustados por poder de compra, mientras que un mexicano produce alrededor de 25 mil.
Y no fue suerte ni petróleo: apostaron por turismo de alto nivel, pesca y servicios financieros, y reinvirtieron en su gente. Hoy tienen el índice de desarrollo humano más alto de todo el continente, por encima del de México.
MAURICIO: DE ISLA AZUCARERA A CENTRO FINANCIERO
Mauricio es la historia más impresionante. Cuando se independizó en 1968, era una isla pobre que dependía de un solo producto: el azúcar. Los expertos de la época le pronosticaban el fracaso.
En lugar de eso, diversificó paso a paso: primero textiles, luego turismo, luego servicios financieros, siempre con elecciones estables y reglas claras para invertir.
Hoy cada habitante produce unos 34 mil dólares al año y es uno de los únicos 2 países africanos con desarrollo humano clasificado como muy alto. El otro es Seychelles.
¿CUÁL FUE EL SECRETO?
Aquí está la lección que nos llevamos: ninguno de los 2 encontró un tesoro bajo la tierra. No tienen petróleo, ni oro, ni diamantes. Lo que tuvieron fue estabilidad política, poca corrupción en comparación con sus vecinos, y la decisión de invertir en educación y en atraer negocios en lugar de pelearse por recursos.
Mientras tanto, países africanos nadando en petróleo siguen hundidos en pobreza, porque la riqueza se la queda una élite. La riqueza no está en lo que tienes, sino en cómo lo administras.
Eso sí, hay que decirlo con respeto: son islas pequeñas, con poblaciones de cien mil y 1.3 millones de personas, así que gobernarlas es más sencillo que administrar un país de 130 millones como el nuestro.
Y la frase de la abuela sigue siendo cierta para buena parte de África: cientos de millones de personas en el continente siguen luchando cada día contra la pobreza, muchas veces con una fuerza y una dignidad que impresionan a cualquiera que las conoce. Seychelles y Mauricio no son la prueba de que África ya salió adelante; son la prueba de que puede.
Y de paso, un recordatorio incómodo para nosotros: si ellos pudieron sin recursos, a México no le faltan riquezas, le falta administrarlas mejor.