24/05/2026
Hoy vivimos una jornada que dejó huellas de amor, esperanza y prevención en el sector del Bronx de Medellín. En alianza con varias fundaciones, llegamos al Centro de Desarrollo para abrazar a los niños y sus familias a través de actividades recreativas, deportivas, emocionales, espirituales y colectivas que fortalecieron su bienestar integral. Entre risas, juegos, títeres, regalos y momentos de alegría, cada niño pudo sentirse valorado, escuchado y amado.
Para la fundación Pare, el área espiritual tiene un valor fundamental, porque creemos en las palabras de Jesús cuando dijo: “Dejad que los niños vengan a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos”. Cada actividad realizada fue también una oportunidad para sembrar amor, fe, esperanza y propósito en el corazón de los niños y sus familias.
Mientras los pequeños disfrutaban de alimentación, kits de aseo y espacios llenos de cuidado y diversión, las madres participaron en una charla de prevención de sustancias psicoactivas, recibiendo orientación y herramientas para fortalecer sus hogares y proteger a sus hijos.
Además, se realizaron jornadas de salud y atención médica que llevaron bienestar y dignidad a muchas familias de la comunidad.
Fue un día donde la unión de muchas manos permitió sembrar vida, prevención y nuevas oportunidades. Una jornada que recordó que cuando se trabaja con amor, servicio y fe, también se transforma el corazón de una comunidad entera.