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BUENOS DÍAS, PASTOR / PASTORARESTAURAR NO ES ENCUBRIR“Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros qu...
21/10/2026

BUENOS DÍAS, PASTOR / PASTORA

RESTAURAR NO ES ENCUBRIR

“Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado.”
Gálatas 6:1 (RVR1960)

Reflexión pastoral

Una de las responsabilidades más delicadas del ministerio es saber qué hacer cuando un líder cae moralmente.

En esos momentos se revela no solamente la condición de quien ha fallado, sino también la madurez espiritual de quienes deben intervenir.

Pablo utiliza una palabra extraordinaria: restauradle. En el contexto de Gálatas 6, restaurar significa procurar que una persona vuelva a caminar correctamente, no simplemente conseguir que desaparezca el escándalo.

La restauración bíblica no consiste en proteger una reputación, sino en recuperar una vida mediante la verdad, el arrepentimiento y la gracia.

Hay dos extremos que debemos evitar.

El primero es la condenación despiadada: exponer, humillar y destruir a quien ha pecado, olvidando que nosotros también dependemos de la misericordia de Dios.

El segundo es la tolerancia irresponsable: minimizar la falta, evitar las consecuencias y permitir que una persona continúe ejerciendo autoridad sin haber enfrentado seriamente lo sucedido.

Ninguno de estos extremos representa el corazón de Cristo.

Cuando el profeta Natán confrontó a David, no ignoró su pecado ni lo trató como un asunto insignificante. Lo llevó a reconocer su responsabilidad delante de Dios.

David recibió misericordia, pero eso no significó que desaparecieran las consecuencias de sus decisiones.

El perdón restaura nuestra relación con Dios; la recuperación de la confianza requiere verdad, frutos y tiempo.

Pastor, debemos comprender que una persona puede ser perdonada y, sin embargo, no estar preparada para regresar inmediatamente a una posición de liderazgo.

La restauración espiritual y la restitución ministerial no son exactamente lo mismo.

Además, cuando existen víctimas, abuso o conductas delictivas, nuestra responsabilidad incluye proteger a las personas afectadas, actuar con transparencia y acudir a las autoridades competentes. La misericordia jamás debe convertirse en una excusa para la impunidad.

Pablo también dice: “considerándote a ti mismo”. Esta expresión confronta la arrogancia de quienes corrigen creyéndose superiores.

La verdadera madurez pastoral sabe confrontar el pecado sin perder la compasión por el pecador.

Una iglesia saludable no es aquella donde nunca se presentan caídas, sino aquella que sabe responder con santidad, justicia, verdad y misericordia cuando ocurren.

Aplicación ministerial

Examina cómo estás preparando a tus líderes para enfrentar una crisis moral. ¿Existen criterios claros para escuchar, verificar, confrontar, proteger a los afectados y acompañar un proceso de restauración? ¿Sabemos distinguir entre perdonar a una persona y devolverle responsabilidades?

No esperes a que ocurra una crisis para establecer principios. La improvisación en asuntos delicados puede causar heridas que una intervención sabia habría evitado.

Oración / bendición pastoral

Que el Señor nos conceda sabiduría para corregir sin destruir, misericordia para acompañar sin justificar el pecado y valentía para defender la verdad aunque resulte incómoda. Que guarde nuestras familias, preserve nuestra integridad y fortalezca nuestras congregaciones.

Que nunca seamos ministros que encubren lo que Dios quiere confrontar, ni jueces que destruyen a quienes Dios quiere restaurar. Que aprendamos a ejercer la disciplina con el carácter de Cristo. Amén.

20/10/2026

Te esperamos mañana 21 de Octubre 2026 a las 9:00 AM en la iglesia Torreón fuerte de Prado centro y celebremos juntos al pastor de pastores

GRAN DÍA DEL PASTOR | AMEMEs tiempo de celebrar, honrar y fortalecer la vida de quienes sirven cuidando a otros.Hemos pr...
20/10/2026

GRAN DÍA DEL PASTOR | AMEM

Es tiempo de celebrar, honrar y fortalecer la vida de quienes sirven cuidando a otros.

Hemos preparado un foro especial sobre LA VIDA DEL PASTOR, con ministros de experiencia y fruto en la vida pastoral, para escuchar, aprender y conversar sobre realidades que muchas veces vivimos en silencio.

Además, tendremos:

* Kit de obsequio con Biblia y libros de interés ministerial.
* Sorpresas especiales.
* Refrigerio y un tiempo de fraternidad entre pastores AMEM.

Ayúdanos a invitar a otros pastores que conozcas y regístrate en el enlace de inscripción, ya que tendremos cupos limitados por temas de logística.

📝 Enlace de inscripción:
https://forms.gle/V2iyWXVXqSJiAaYV7

📅 21 de octubre de 2026
🕘 9:00 a. m.
📍 Cra. 50A #59-45, Prado Centro, Medellín

Pastor, este día también es para ti. Te esperamos.

Así vivimos nuestra primera reunión de octubre en AMEM: una mañana llena de la presencia de Dios, unción y una palabra f...
20/10/2026

Así vivimos nuestra primera reunión de octubre en AMEM: una mañana llena de la presencia de Dios, unción y una palabra fresca que inspiró y fortaleció el corazón de nuestros pastores.

Gracias al Pastor Julián Rendón por compartir con tanta gracia y sensibilidad lo que Dios puso en su corazón.

Miércoles Inspiracional AMEM. Seguimos siendo edificados para servir mejor. ¡Vamos por más!

BUENOS DÍAS, PASTOR / PASTORAANTES DEL PÚLPITO“Y vuelto a la mujer, dijo a Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu casa, y n...
20/10/2026

BUENOS DÍAS, PASTOR / PASTORA

ANTES DEL PÚLPITO

“Y vuelto a la mujer, dijo a Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu casa, y no me diste agua para mis pies; mas ésta ha regado mis pies con lágrimas, y los ha enjugado con sus cabellos.”
Lucas 7:44 (RVR1960)

Reflexión pastoral

Hay personas que deciden no regresar a una iglesia antes de que el pastor haya comenzado a predicar.

Esta es una realidad que merece nuestra atención.

En Lucas 7, Jesús confrontó a Simón, un hombre que lo había invitado a su casa, pero había descuidado las expresiones básicas de hospitalidad. Tenía al Maestro sentado a su mesa, pero no le había ofrecido siquiera agua para sus pies.

Simón abrió la puerta de su casa, pero no preparó su corazón para recibir a quien había invitado.

La experiencia del visitante comienza mucho antes del sermón. Desde que una persona llega, observa cómo es recibida, orientada y tratada.

Y aquí encontramos una responsabilidad que muchas veces subestimamos.

Podemos invertir horas preparando una excelente predicación, disponer de buena música y organizar un servicio extraordinario, mientras una familia nueva llega sin saber dónde sentarse, a quién preguntar o dónde llevar a sus hijos.

La excelencia del púlpito no debería contrastar con la indiferencia de la puerta.

La hospitalidad cristiana no es simplemente una estrategia para aumentar la asistencia. Es una expresión visible del amor que predicamos.

El visitante no necesita ser tratado como una cifra que debemos retener, sino como una persona cuya dignidad merece atención.

Pero hay una dimensión todavía más profunda: una congregación puede acostumbrarse tanto a su propia dinámica que termine organizando todo para quienes ya conocen la casa, olvidando las dificultades de quienes llegan por primera vez.

Lo que para nosotros es familiar, para otros puede resultar desconocido e incluso intimidante.

Pastor, la cultura de bienvenida no comienza con un equipo de anfitriones; comienza con una iglesia que entiende que recibir también es ministrar.

No se trata de convertir nuestros cultos en espectáculos diseñados para agradar a todos. Se trata de eliminar obstáculos innecesarios para que las personas puedan escuchar el evangelio, experimentar una comunidad fraterna y acercarse a Cristo.

Una iglesia puede predicar poderosamente sobre el amor y contradecir ese mensaje con la manera como trata a quienes llegan.

Aplicación ministerial

Esta semana evalúa la experiencia de una persona que visita tu iglesia por primera vez. ¿Encuentra orientación desde su llegada? ¿Recibe una bienvenida genuina? ¿Sabe dónde ubicar a sus hijos? ¿Alguien se interesa por ella sin invadir su privacidad?

Recorre el proceso completo con tus líderes. No revises solamente cómo comienza el culto; revisa cómo comienza la experiencia de quien viene buscando a Dios.

Oración / bendición pastoral

Que el Señor nos conceda sensibilidad para reconocer el valor de cada persona que llega a nuestras congregaciones. Que bendiga nuestras familias, fortalezca nuestros equipos y nos enseñe a servir con excelencia, sencillez y amor verdadero.

Que nuestras iglesias no solamente tengan puertas abiertas, sino corazones preparados; y que quienes nos visiten encuentren, antes de escuchar nuestra primera palabra, una comunidad dispuesta a recibirlos con el amor de Cristo. Amén.

BUENOS DÍAS, PASTOR / PASTORANO CONFUNDAS FALLAS CON SISTEMAS“Y el rey Salomón envió, e hizo venir de Tiro a Hiram, hijo...
19/10/2026

BUENOS DÍAS, PASTOR / PASTORA

NO CONFUNDAS FALLAS CON SISTEMAS

“Y el rey Salomón envió, e hizo venir de Tiro a Hiram, hijo de una viuda de la tribu de Neftalí, y su padre había sido de Tiro; era lleno de sabiduría, inteligencia y ciencia en toda obra de bronce. Este, pues, vino al rey Salomón, e hizo toda su obra.”
1 Reyes 7:13-14 (RVR1960)

Reflexión pastoral

Hay iglesias que llevan años enfrentando los mismos problemas, cambiando personas, realizando reuniones y haciendo llamados al compromiso, pero sin conseguir resultados diferentes.

Y aquí surge una pregunta que todo pastor debería hacerse: ¿estamos enfrentando un problema ocasional o estamos administrando un sistema que produce constantemente los mismos errores?

En su libro Un pastor efectivo, René Peñalba enseña a distinguir entre las fallas técnicas y las fallas del sistema.

Una falla técnica puede ser un imprevisto que escapa al control humano. Una falla del sistema aparece cuando existen deficiencias en la preparación, supervisión, responsabilidad o ejecución de las tareas.

Por ejemplo, que un micrófono falle inesperadamente puede ser un incidente técnico. Pero si falla constantemente porque nadie revisa los equipos antes del servicio, el problema ya no es el micrófono: es la ausencia de un procedimiento responsable.

¡Qué importante es comprender esto en el pastorado!

En la construcción del templo, Salomón no dependió solamente del entusiasmo de quienes participaban. Reconoció capacidades, incorporó personas preparadas y organizó una obra que exigía precisión.

La excelencia también requiere conocimiento, planificación y responsabilidad.

Pastor, hay situaciones que no se resuelven cambiando al encargado, sino cambiando la manera como estamos trabajando.

Si los visitantes llegan y nadie los atiende, si los nuevos creyentes se pierden en el proceso de consolidación, si las reuniones se improvisan constantemente o si las decisiones nunca tienen seguimiento, necesitamos examinar algo más profundo que el error de una persona.

Cuando una falla se repite, deja de ser solamente un incidente y se convierte en una señal que exige diagnóstico.

Y aquí está una enseñanza fundamental: no debemos espiritualizar aquello que requiere organización, ni tratar como simple negligencia individual lo que revela una deficiencia de toda la estructura.

Una iglesia puede tener una visión legítima, personas comprometidas y grandes oportunidades, pero perder efectividad porque sus procesos no están preparados para sostener la misión.

La madurez del liderazgo se demuestra cuando dejamos de buscar culpables y comenzamos a identificar causas.

Aplicación ministerial

Identifica un problema que se haya repetido varias veces en tu congregación. Antes de corregir nuevamente a alguien, haz tres preguntas: ¿es un hecho aislado o recurrente?, ¿se pudo prevenir?, ¿existe un responsable y un procedimiento claro para evitarlo? Corrige la causa y no solamente la consecuencia. Un pastor sabio no vive reparando indefinidamente lo que puede organizar correctamente.

Oración / bendición pastoral

Que el Señor nos conceda discernimiento para reconocer los problemas que frenan nuestras congregaciones y sabiduría para resolverlos desde su raíz. Que bendiga nuestras familias, fortalezca nuestros equipos y nos dé capacidad para administrar con responsabilidad la obra que nos confió. Que no gastemos nuestros años repitiendo las mismas soluciones para los mismos problemas, sino que tengamos la madurez de construir ministerios capaces de aprender, corregir y avanzar. Amén.

BUENOS DÍAS, PASTOR / PASTORALA AUTORIDAD TIENE UN DUEÑO“Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibir...
16/10/2026

BUENOS DÍAS, PASTOR / PASTORA

LA AUTORIDAD TIENE UN DUEÑO

“Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria.”
1 Pedro 5:4 (RVR1960)

Reflexión pastoral

Hay una verdad que debería acompañarnos cada vez que subimos al púlpito, tomamos una decisión o ejercemos autoridad: ninguna de las ovejas que pastoreamos nos pertenece. Todas tienen un dueño, y un día tendremos que responder delante de Él.

Pedro llama a Jesús “el Príncipe de los pastores”. Esta expresión establece el orden del gobierno espiritual: Cristo es la autoridad suprema; nosotros somos responsables de cuidar lo que Él nos ha confiado.

Por eso, en los versículos anteriores, Pedro advierte contra tres desviaciones del ministerio: servir por obligación, buscar ganancias deshonestas y ejercer señorío sobre la congregación.

No está cuestionando la autoridad pastoral; está enseñando cómo debe ejercerse.

La autoridad que Dios entrega nunca puede separarse del carácter de Aquel que la entregó.

Jesús tenía autoridad para mandar, pero también disposición para servir. Podía confrontar a Pedro y después restaurarlo. Podía corregir a sus discípulos sin renunciar a ellos. Su gobierno no debilitaba a las personas; las preparaba para cumplir su propósito.

Aquí encontramos una medida profunda del liderazgo: no basta con preguntarnos si la gente nos obedece; debemos preguntarnos en qué clase de personas se está convirtiendo bajo nuestro cuidado.

Un pastor puede conseguir obediencia mediante presión, pero solamente un liderazgo saludable puede formar convicciones que permanezcan cuando él no esté presente.

La autoridad pastoral alcanza su verdadera grandeza cuando enseña a obedecer a Cristo, incluso por encima de las preferencias personales del ministro.

Y hay algo todavía más solemne: Pedro anuncia que aparecerá el Príncipe de los pastores. El ministerio no será evaluado únicamente por quienes nos escucharon, sino también por Aquel que nos confió el rebaño.

Ese día no bastará con presentar estadísticas, edificios o reconocimiento. También importará cómo tratamos a las personas mientras construíamos la obra.

Aplicación ministerial

Antes de ejercer autoridad en una situación difícil, hazte tres preguntas: ¿lo que voy a exigir tiene fundamento bíblico o responde a una preferencia personal? ¿Mi intervención busca restaurar y formar, o simplemente imponer mi voluntad? ¿Podría presentar delante de Cristo la manera como estoy tratando a esta persona? Estas preguntas no debilitan el gobierno pastoral; lo purifican.

Oración / bendición pastoral

Que el Señor nos conceda la sabiduría de gobernar sin olvidar que también estamos bajo autoridad. Que bendiga nuestra familia, fortalezca nuestro ministerio y forme en nosotros el carácter de Cristo. Que al terminar nuestra carrera no solamente podamos decir que dirigimos una iglesia, sino que el Príncipe de los pastores pueda reconocer que cuidamos fielmente a las personas que puso en nuestras manos. Amén.

BUENOS DÍAS, PASTOR / PASTORANO CONSTRUYAS SOBRE APARIENCIAS“Porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre...
15/10/2026

BUENOS DÍAS, PASTOR / PASTORA

NO CONSTRUYAS SOBRE APARIENCIAS

“Porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.” 1 Samuel 16:7 (RVR1960)

Reflexión pastoral

Uno de los errores más costosos en el ministerio es confundir lo que una persona proyecta con lo que realmente es.

Samuel llegó a la casa de Isaí buscando al próximo rey de Israel. Cuando vio a Eliab, quedó impresionado por su apariencia y pensó que estaba delante del escogido. Pero Dios interrumpió su evaluación con una verdad que todo pastor necesita recordar: el hombre mira lo exterior, pero Dios mira el corazón.

¡Qué enseñanza para quienes tenemos la responsabilidad de reconocer, acompañar y establecer personas!

En nuestras iglesias encontramos gente con extraordinarias capacidades. Algunos tienen facilidad para hablar, otros poseen recursos, influencia, preparación académica, experiencia o una personalidad que atrae multitudes.

Pero ninguna de esas cualidades, por sí sola, garantiza integridad.

La capacidad puede impresionar en una reunión; el carácter se revela cuando llegan la presión, la corrección y las responsabilidades.

Pastor, debemos tener cuidado con una tentación del liderazgo: valorar más a quienes pueden aportar resultados inmediatos que a quienes han demostrado fidelidad durante años.

Hay personas que nunca ocuparán una plataforma, pero sostienen silenciosamente la obra con su servicio, sus oraciones y su compromiso. Y hay otras que brillan públicamente, pero todavía necesitan procesos profundos de formación.

Dios vio en David algo que Samuel todavía no podía reconocer.

Esto nos enseña que el discernimiento pastoral no consiste solamente en descubrir talentos visibles, sino en reconocer el valor que Dios ha depositado en las personas, incluso cuando otros todavía no lo ven.

No levantemos liderazgos únicamente por simpatía, posición económica, apellido, popularidad o capacidad de convocatoria. Tampoco descartemos a quienes parecen pequeños ante los ojos humanos.

Una iglesia que solamente reconoce a los que brillan puede terminar ignorando a los que verdaderamente sostienen su futuro.

Aplicación ministerial

Esta semana observa a las personas que sirven en tu congregación sin buscar reconocimiento. Pregúntate: ¿a quién estamos pasando por alto porque no tiene una plataforma visible? ¿Estamos reconociendo la fidelidad con el mismo entusiasmo con que celebramos el talento? Acércate, afirma su servicio y abre oportunidades de crecimiento donde exista carácter y disposición. No permitas que las apariencias determinen el valor que otorgas a las personas.

Oración / bendición pastoral

Que el Señor nos conceda ojos espirituales para reconocer lo que otros no ven y sabiduría para valorar a las personas más allá de sus capacidades visibles. Que bendiga nuestras familias, fortalezca nuestros ministerios y nos libre del favoritismo y de los juicios superficiales. Que nunca ignoremos a un David por estar demasiado impresionados con un Eliab, y que tengamos discernimiento para reconocer, cuidar y desarrollar aquello que Dios está preparando en silencio. Amén.

BUENOS DÍAS, PASTOR / PASTORANO ABANDONES A LOS AUSENTES“Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se ha...
14/10/2026

BUENOS DÍAS, PASTOR / PASTORA

NO ABANDONES A LOS AUSENTES

“Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.” Lucas 19:10 (RVR1960)

Reflexión pastoral

Hay una pregunta que pocas veces aparece en los informes de nuestras iglesias: ¿qué pasó con las personas que dejaron de venir?

Celebramos a quienes llegan, recibimos con alegría a los nuevos, contamos los bautismos y agradecemos por el crecimiento. Todo eso es importante. Pero mientras unos llegan, otros pueden estar alejándose silenciosamente, sin que nadie conozca las razones.

Algunos se fueron por decisiones personales. Otros atraviesan crisis familiares, dificultades económicas, luchas espirituales o temporadas de profundo desánimo. También hay quienes se alejaron porque no encontraron acompañamiento cuando más lo necesitaban.

Y aquí necesitamos detenernos a reflexionar.

Una iglesia no demuestra su amor solamente por la manera como recibe a las personas, sino también por la manera como responde cuando comienzan a ausentarse.

Jesús no desarrolló un ministerio indiferente frente a quienes estaban lejos. Su misión incluyó buscar, acercarse, escuchar y restaurar.

Pastor, debemos cuidar que nuestras congregaciones no se conviertan en lugares donde una persona es importante mientras asiste, sirve o aporta, pero termina siendo invisible cuando deja de hacerlo.

El valor de una oveja no disminuye porque haya dejado de estar presente en el rebaño.

Esto no significa perseguir a quienes han decidido marcharse ni asumir que toda ausencia representa una falla pastoral. Significa desarrollar una cultura de cuidado donde las personas no desaparezcan sin que alguien, por amor, procure saber cómo están.

Una llamada oportuna, una visita respetuosa, una conversación sin reproches o una oración compartida pueden abrir puertas que un gran evento jamás abriría.

Y cuando alguien regresa, debemos tener cuidado de no recibirlo con interrogatorios o señalamientos. La restauración necesita verdad, pero también necesita una puerta abierta por el amor.

Pastor, no permitamos que la preocupación por alcanzar a los nuevos nos haga indiferentes frente a quienes un día caminaron con nosotros.

Aplicación ministerial

Reúne a tu equipo de consolidación o cuidado pastoral y revisen qué sucede cuando una persona comienza a ausentarse. ¿Alguien lo nota? ¿Alguien se comunica? ¿Existe acompañamiento más allá de una invitación para volver al culto? Establezcan una manera respetuosa y constante de cuidar a los ausentes, sin presión ni manipulación. No se trata solamente de recuperar asistencia; se trata de expresar el amor de Cristo por las personas.

Oración / bendición pastoral

Que el Señor nos conceda un corazón sensible para reconocer a quienes atraviesan temporadas difíciles. Que bendiga nuestras familias, fortalezca nuestros ministerios y levante equipos capaces de cuidar con amor, paciencia y sabiduría. Que nos dé gracia para recibir a los nuevos, formar a los presentes y acompañar a quienes se han alejado. Que nunca estemos tan ocupados contando a los que llegan que dejemos de preguntarnos por aquellos que faltan. Amén.

BUENOS DÍAS, PASTOR / PASTORANO PIERDAS LA SANA DOCTRINA“Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pue...
13/10/2026

BUENOS DÍAS, PASTOR / PASTORA

NO PIERDAS LA SANA DOCTRINA

“Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren.” 1 Timoteo 4:16 (RVR1960)

Reflexión pastoral

Una de las mayores responsabilidades que Dios ha puesto sobre nuestros hombros no es solamente reunir personas, sino cuidar la verdad con la que estamos formando sus vidas.

Vivimos en una generación donde los mensajes circulan rápidamente, las tendencias cambian constantemente y muchas enseñanzas alcanzan popularidad antes de ser examinadas a la luz de las Escrituras.

Y aquí aparece un peligro para el ministerio: confundir lo que atrae multitudes con lo que verdaderamente edifica a la iglesia.

Pablo le dice a Timoteo: “Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina”. No separa la vida del ministro de la enseñanza que transmite. Ambas deben ser cuidadas.

Pastor, no todo mensaje que emociona transforma. No toda enseñanza que se vuelve viral es bíblicamente sólida. No toda revelación que impresiona conduce a la madurez espiritual.

Una iglesia puede entusiasmarse con muchas cosas y, sin embargo, estar debilitándose en aquello que debería sostenerla: la verdad de la Palabra de Dios.

Por eso necesitamos predicar todo el consejo de Dios. Hablar de fe, pero también de carácter; de bendición, pero también de responsabilidad; de promesas, pero también de obediencia; de autoridad espiritual, pero también de servicio y humildad.

La profundidad bíblica no está peleada con la manifestación del Espíritu Santo. Por el contrario, una iglesia que ama la presencia de Dios también debe amar profundamente su Palabra.

Nuestro desafío no consiste en hacer que la Biblia se acomode a las expectativas de la gente, sino en enseñar sus verdades con tanta claridad, amor y fidelidad que las personas puedan construir su vida sobre ellas.

El pastor no fue llamado a producir seguidores de sus opiniones, sino discípulos firmes en la verdad de Cristo.

Los mensajes populares pueden llenar una reunión; pero son los fundamentos sólidos los que ayudan a una generación a permanecer cuando llegan las pruebas.

Aplicación ministerial

Revisa el contenido que estás enseñando en tu congregación. Pregúntate: ¿estamos formando creyentes que conocen las Escrituras o personas que solamente dependen de escuchar nuestra próxima predicación? Fortalece la enseñanza bíblica, promueve el estudio personal y procura que cada mensaje tenga fundamento, contexto y una aplicación que produzca transformación. No sacrifiques profundidad para conseguir aceptación.

Oración / bendición pastoral

Que el Señor renueve en nosotros el amor por su Palabra y nos conceda sabiduría para enseñarla con fidelidad, profundidad y poder espiritual. Que bendiga nuestras familias, fortalezca nuestros ministerios y nos libre de acomodar la verdad para obtener reconocimiento. Que nuestras congregaciones no solamente se emocionen con lo que predicamos, sino que sean tan firmemente edificadas en Cristo que ninguna temporada, presión o viento de doctrina pueda derribar sus fundamentos. Amén.

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