27/05/2026
Hay espacios que cobran sentido cuando las juventudes de los territorios logramos habitarlos y hacer escuchar nuestras voces. 🌱
Estar en fue mucho más que participar en una conversación con candidaturas presidenciales. Fue la posibilidad de poner sobre la mesa las voces, luchas y preguntas que nacen desde los territorios, desde el campo, desde las juventudes rurales y campesinas que todos los días sostienen la vida y los sistemas alimentarios de este país.
Gracias infinitas a Fundación Mi Sangre y al proceso de Futuros Urbanos por creer en nosotras, acompañarnos y abrir estos caminos. Gracias por la confianza, el cuidado y por hacer posible que jóvenes de diferentes regiones pudiéramos llegar a este escenario para hablar de soberanía alimentaria, dignificación del campesinado, participación juvenil, mujeres campesinas, justicia territorial y sistemas alimentarios regenerativos. Porque estos temas también son país, también son futuro y merecen estar en el centro de la conversación política.
Qué privilegio coincidir con procesos y liderazgos como los de y desde Cartagena, desde Envigado, Kata desde Cali y desde la Medellín rural; jóvenes que están transformando sus territorios, la participación, la incidencia, el cuidado de la vida y la construcción colectiva.
Más allá del debate, lo más valioso fue reconocernos, escucharnos y confirmar que en distintos rincones de Colombia hay juventudes que resisten y trabajan incansablemente por construir un país más digno, justo, soberano y sostenible.
Ojalá sigamos conspirando encuentros, tejiendo entre territorios, y haciendo posible que más jóvenes rurales, campesinos y de las regiones lleguemos a estos espacios donde históricamente nuestras voces han estado invisibilizadas.
Y es ahí donde entendemos la importancia de que las voces jóvenes, rurales y campesinas también estén presentes en las decisiones que definen el futuro del país. Porque hablar de territorio, alimento, agua, soberanía, semillas y futuro también es hablar del país que queremos construir colectivamente.
Así que ojo: