26/03/2026
Según UNICEF, se recomienda que los puntos de acceso al agua en zonas rurales estén ubicados a una distancia máxima de 500 a 600 metros de las viviendas.
Sin embargo, en muchas comunidades, especialmente en territorios wayuu, la realidad es muy distinta: niños y mujeres deben recorrer varios kilómetros cada día para poder acceder al agua, muchas veces proveniente de pozos artesanales o jagüeyes.
Esta situación evidencia la necesidad urgente de garantizar un acceso digno, cercano y seguro al agua, reconociéndola como un derecho fundamental para la vida y el bienestar de las comunidades.