16/01/2026
"Cuando una persona está tranquila, suele creer que en cualquier situación futura tomará decisiones racionales.
Sin embargo, investigaciones en psicología muestran que el cerebro no funciona de la misma manera cuando entra en estados emocionales o físicos intensos, un fenómeno conocido como brecha caliente-fría.
Por ejemplo, el deseo puede modificar la percepción del riesgo y aumentar la impulsividad, llevando a decisiones que la misma persona no habría tomado en un estado emocional neutro.
Algo similar ocurre con el enojo, el hambre, el estrés o ciertos cambios hormonales, que alteran la forma en que el cerebro evalúa consecuencias y prioridades en ese momento.
Los estudios indican que, cuando estamos en calma, solemos subestimar cuánto influirán esos estados intensos en nuestras decisiones futuras.
No se trata de falta de carácter ni de incoherencia, sino de que el cerebro procesa la información de forma distinta según el estado emocional y corporal.
¿Qué estado te hace tomar peores decisiones? 👀
Fuentes: George Loewenstein (Carnegie Mellon University) / Behavioral and Brain Sciences / Psychological Science"
Compartido de El Kilombo. Créditos en la imagen.