14/07/2026
La ola de calor de junio ha provocado unas 5.100 muertes en Alemania, según las estimaciones del Instituto Robert Koch. Solo entre el 22 y el 28 de junio, con temperaturas que superaron los 40 ºC, se calculan alrededor de 4.300 fallecimientos. Entre abril y el 21 de junio ya se habían registrado otros 810. Más del 80 % de las víctimas tenían más de 75 años. No son “sensaciones térmicas”. Son miles de vidas borradas en pocas semanas por un calor que muchos gobiernos todavía tratan como una incomodidad estacional.
Alemania registró en junio una temperatura media de 19,5 ºC, el segundo junio más cálido desde que existen registros. La noche del 27 al 28 de junio fue la más cálida jamás medida en el país, se superaron los 41 ºC en varias ocasiones y 46 estaciones meteorológicas rebasaron los 40 ºC el día 27. A mediados de año, la mortalidad por calor ya supera con creces el promedio anual completo registrado entre 2023 y 2025, que fue de unas 2.900 muertes. Y el propio instituto advierte de que la cifra real podría ser todavía mayor.
El calor extremo no mata de forma democrática. Mata antes a las personas mayores, a quienes viven solas, a las trabajadoras y trabajadores expuestos al sol, a quien no puede pagar refrigeración y a quien habita una vivienda mal aislada. Mientras tanto, las grandes compañías fósiles continúan presentando beneficios y los gobiernos discuten si actuar perjudicará demasiado a “la economía”. Cinco mil cien mu***os en un mes no son una anomalía meteorológica: son la factura humana de haber protegido durante décadas el negocio de quienes recalientan el planeta.
ALEMANIA: EL CALOR YA ESTÁ MATANDO POR MILES
La ola de calor de junio ha provocado unas 5.100 muertes en Alemania, según las estimaciones del Instituto Robert Koch. Solo entre el 22 y el 28 de junio, con temperaturas que superaron los 40 ºC, se calculan alrededor de 4.300 fallecimientos. Entre abril y el 21 de junio ya se habían registrado otros 810. Más del 80 % de las víctimas tenían más de 75 años. No son “sensaciones térmicas”. Son miles de vidas borradas en pocas semanas por un calor que muchos gobiernos todavía tratan como una incomodidad estacional.
Alemania registró en junio una temperatura media de 19,5 ºC, el segundo junio más cálido desde que existen registros. La noche del 27 al 28 de junio fue la más cálida jamás medida en el país, se superaron los 41 ºC en varias ocasiones y 46 estaciones meteorológicas rebasaron los 40 ºC el día 27. A mediados de año, la mortalidad por calor ya supera con creces el promedio anual completo registrado entre 2023 y 2025, que fue de unas 2.900 muertes. Y el propio instituto advierte de que la cifra real podría ser todavía mayor.
El calor extremo no mata de forma democrática. Mata antes a las personas mayores, a quienes viven solas, a las trabajadoras y trabajadores expuestos al sol, a quien no puede pagar refrigeración y a quien habita una vivienda mal aislada. Mientras tanto, las grandes compañías fósiles continúan presentando beneficios y los gobiernos discuten si actuar perjudicará demasiado a “la economía”. Cinco mil cien mu***os en un mes no son una anomalía meteorológica: son la factura humana de haber protegido durante décadas el negocio de quienes recalientan el planeta.