19/02/2026
Desde la Fundación FUNCOESP alzamos una voz serena, pero firme, ante la urgente necesidad de transformar y proteger los escenarios democráticos de Colombia.
La democracia no se debilita solo cuando se alteran las reglas formales; se erosiona, de manera mucho más grave, cuando el miedo sustituye al debate, cuando la violencia reemplaza a la palabra, y cuando la amenaza silencia la participación. El as*****to, la intimidación y la persecución contra candidatos, liderazgos sociales y comunitarios no son hechos aislados: son señales alarmantes de una sociedad que corre el riesgo de perder lo más valioso que posee, la vida como fundamento del Estado y la democracia como expresión de la convivencia.
Ningún sistema democrático puede sostenerse si quienes participan en él deben hacerlo bajo riesgo. La vida y el respeto por la vida no son negociables, no son una postura política ni una consigna ideológica: son la base misma del Estado social de derecho y de cualquier orden democrático legítimo.
Hacemos un llamado a recuperar la tranquilidad, la seguridad y la confianza colectiva, no desde la confrontación, sino desde el compromiso ético de todos los actores: instituciones, sociedad civil y ciudadanía. Defender la democracia empieza por garantizar que nadie sea eliminado, amenazado o silenciado por pensar distinto o por participar.
Cuidar la vida es cuidar la democracia. Y cuidar la democracia es una responsabilidad que nos convoca a todos.