29/04/2026
En el Foro de Minerales Críticos de la OECD , la conversación se centra, en asegurar el suministro. Pero asegurar el suministro no es lo mismo que asegurar un suministro responsable.
Esto es lo que a menudo se pierde en las discusiones sobre políticas globales de minerales:
👉 En las cadenas de suministro de cobre, los mineros artesanales y de pequeña escala (MAPE) y las operaciones de mayor escala comparten con frecuencia las mismas plantas de procesamiento, comerciantes y rutas de transporte. Los materiales se mezclan. El origen se diluye. Y en ese punto, la trazabilidad se convierte en gran medida en un ejercicio documental. Los documentos reflejan lo que debería haber sucedido, no necesariamente lo que ocurrió.
Esto no es un tema menor. Solo en Perú 🇵🇪, entre 100.000 y 120.000 personas extraen cobre de forma artesanal. Su material entra en la misma infraestructura inicial que eventualmente alimenta los paneles solares, las baterías de vehículos eléctricos y las redes eléctricas que impulsan la transición energética. Sin embargo, capturan una parte desproporcionadamente pequeña del valor y permanecen en gran medida invisibles para los actores intermedios y finales que tienen obligaciones de debida diligencia.
La trazabilidad sin trabajo en el origen es un punto ciego. Y los puntos ciegos implican riesgos reales: para las empresas, para el cumplimiento, y sobre todo, para los propios mineros.
Esta conversación también exige un cambio en la forma en que entendemos la relación entre la demanda de minerales y las comunidades productoras. Los compradores necesitan un suministro seguro y responsable. Las comunidades MAPE necesitan oportunidades económicas, ingresos justos y condiciones de trabajo dignas. Estos no son intereses opuestos. Pero cerrar esta brecha requiere más que acceso a mercado. Requiere invertir en las condiciones que hacen posible una producción responsable: rutas de formalización, asistencia técnica, prácticas más seguras y una distribución más justa del valor a lo largo de la cadena.
Eso es precisamente lo que busca nuestro proyecto financiado por la Partnership for Responsible Minerals (EPRM), “Transforming Artisanal and Small-scale Copper Mining in Peru: Towards Responsible Copper Supply Chains”, en colaboración con distintos aliados. Acompañamos a mineros artesanales a través del camino del Código CRAFT, mientras construimos un diálogo estructurado entre estos productores y las empresas en los eslabones posteriores de la cadena.
Esta semana, en el foro de la OCDE, llevamos esta perspectiva a la conversación. Lo que ocurre en una mina en Ica, Arequipa, Cusco, Huancavelica o Ayacucho no está separado de lo que ocurre en las salas de juntas de las empresas que consumen cobre. Es parte de la misma cadena, y es momento de gobernarla como tal. ¡Hablemos de esto!