23/10/2024
GENOCIDIOS Y EXPANSIÓN
GLOBAL DEL FASCISMO
Por. Néstor O. Barrera Rodríguez
Economista y filósofo social
Tesis.
Sin una revolución cultural que restablezca la armoniosa relación hombre –naturaleza, degradada por el capital, y cuyo principio sea la vida, su propagación y conservación, el fascismo tiene las puertas abiertas para su expansión global.
La humanidad está gravemente enferma como consecuencia de la pérdida de su armonía con el entorno y su consciencia, creada en el lago de Titicaca; centro de origen y creación, hace ya 30.000 años, devorada por el capital, a través de una desmedida extracción de materiales fósiles y producción de objetos de consumo; satisfactores de necesidades humanas, mayormente inducidas por la psicología del placer del consumo innecesario y del poseer compulsivo, bajo la premisa: consuma y sea feliz. Así, convertidos los espacios para la vida en un basurero y el ecosistema (el cosmos) en una carga de CO2, hasta lograr afectar el clima del planeta de tal manera y grado, de poner en grave peligro la existencia de la vida. El capital destruye de esta manera la naturaleza donde el ser humano descubre la sustancia, como fuente de vida, destruye la belleza y la armonía para dar paso a la fealdad, la destrucción y la muerte. El avance del capital tras la ganancia voraz y desmedida, rompe con el principio de la afirmación de la vida de toda acción humana. Principio señalado por el filósofo Enrique Dussel.
El filósofo Enrique Dussel, en su trabajo de grado para optar el título de doctor en historia, escribe un hallazgo en los Archivos de Indias. Un escrito del primer obispo de Bolivia, en 1552.
¡Ah!, cuatro años
Que para terminar de acabar
Con esta tierra, los españoles (y él era español)
Hallaron una boca de in****no
Por donde arrojan a miles de indios
a su dios*.
Y es una mina de plata
Que se llama Potosí
*A su dios, el de ellos, la plata
El avance del capital en su verticalidad de concentración en pocas manos crea a través del mercado una masa informe de consumidores compulsivos, entregados en suplicas a. su nuevo dios, el dinero. Hacen del dinero su fuente psicológica de vida. La consecución de su fuente de vida no tiene límites éticos.
Palestina, genocidio y destrucción, genocidio de la Unión Patriótica (UP), muerte y despojo de sus tierras de miles de campesinos, desplazamiento, torturas y muerte, y, muerte de miles de jóvenes, bajo la denominación de falsos positivos.
El capital ha destruido la cultura de la belleza, que es la relación armónica y creativa, (la Poiésis, el trabajo creativo), entre el ser viviente y la naturaleza, es decir que la cultura la podemos definir como la relación del ser viviente con la naturaleza.
Es la deformación del gustar, como fuente primera de vida, de la esencia del alimento que es fuente de vida, deformación hasta límites insospechados, a los que puede conducir la IA (Inteligencia Artificial), constituyendo la hambruna de la fantasía. Millones de seres hambrientos y distanciados artificialmente de la realidad, perderán de manera total la relación creativa, entre el viviente y la naturaleza. Habrá llegado la extinción de la humanidad.
El fascismo, el sionismo y el genocidio alcanzarán su máxima realización.
La revolución cultural consiste en restablecer la armonía con la naturaleza, reconstruir la relación naturaleza ser viviente, como fuente de vida, ejemplificada hoy por las comunidades aborígenes, presentes en la COP16.
Y de esta manera volver a cantar el himno de la alegría de Beethoven.
Escucha hermano la canción
de la alegría
El canto alegre del que espera un nuevo día,
Ven canta
Sueña catando
Vive sonriendo el nuevo sol
En que los hombres volverán a
Ser hermanos
Sí en tú camino
Solo existe la tristeza
Y el llanto amargo
De la soledad completa
Ven canta
Sueña cantando
Si es que no encuentra
La alegría en esta tierra
Búscala hermano
Más allá de las estrellas
Quiero indicar finalmente: el arte es la expresión de la belleza, de la cultura, (no es cultura) y cuando es expresión de la cultura de un pueblo, promueve la belleza. Cuando el arte es impuesto a un pueblo, no promueve la belleza, sino por el contrario, la fealdad de la dominación cultural. Destruye la riqueza cultural del pueblo sujeto de la imposición, el arte se convierte en un vehículo de dominación cultural.