La escuela se fundó el 30 de enero de 2017, tomando como experiencia modelo la Huerta Bachué, que fue impulsada y acompañada por largo tiempo por parte de 5 Estudiantes de Biología y Agronomía, habitantes de las residencias estudiantiles diez de mayo de la Universidad Nacional, en esta experiencia Erika Palacios y Mónica Bareño participantes del grupo huerta Bachue, lideraron el encuentro de semil
las denominado Saberes y Semillas en el 2015, en este evento se encontraron con las otras 6 mujeres con las que actualmente participan de la Escuela Agroecológica Las Guaduas, quienes tenían en mente para el año 2016, desarrollar habilidades prácticas en el terreno de la familia Guerrón Luna ubicada en el municipio de Choachí, Cundinamarca, vereda Resguardo Bajo, sin embargo para el 2016 infortunadamente no se pudo desarrollar esa idea debido a que el proyecto que patrocinaba esta iniciativa fue presentada con una organización mixta, y los machomanes al ver aprobado un proyecto de gran envergadura relegaron la palabra de la mujer dando lugar a prácticas de difamación y violencia psicológica a la mujer, que llevó a renunciar que ellas renunciaran al proyecto para recobrar la paz. A partir de estos acontecimientos, se dio la cohesión de las afectadas en ese proceso a finales de 2016 y dado el encuentro con los principios y filosofías de vida entre nosotras, decidimos emprender con la Escuela Agroecológica Las Guaduas. Por lo anterior la Escuela Agroecológica Las Guaduas existe por dos objetivos muy importantes, el primero es ayudar a mitigar la inequidad de género producto de la construcción histórica y social de los roles asignados a mujeres y hombres. Por este motivo esta escuela tiene como fin poner a disposición nuestros conocimientos en agroecología y áreas afines para desarrollar actividades que involucren tanto hombres como mujeres que deseen reconstruir los roles de género, pero con la claridad de que somos una organización de mujeres que buscan fomentar que las mujeres desarrollen sus capacidades íntegramente, tengan un empoderamiento político, social, intelectual y económico, en miras a generar condiciones de vida equitativas, humanas y justas. Por otra parte nuestro segundo objetivo como organización ambientalista con enfoque de género agroecológico, es establecer, evaluar, fortalecer y difundir buenas prácticas que permitan a diferentes actores del sector agrario, tener producciones sanas, sustentables; evitando un alto costo ambiental y deterioro en la salud humana.