01/04/2026
El pasado viernes 6 de marzo, la ANLA citó al Concejo y a la Veeduría Defensores Bosque de Niebla a una reunión para desarrollar la 1era Visita de Control y Seguimiento de este año. Parte del objetivo eran los sitios torres 232 (a cuyo propietario se le impuso la franja de servidumbre a través de un juez del circuito de Bogotá, sin cumplir los requisitos y, adicional y desafortunadamente, un amparo policivo, solicitado también por el GEB e igualmente sin el cumplimiento de los requisitos) y 234 (sitio de torre que tiene una modificación que oscila entre 2 razones: cercanía a un acuífero y corredor del tigrillo lanudo, felino en vulnerabilidad), la torre 233 (una de cuyas zapatas se construyó encima de la tubería del acueducto de la zona, con la aquiescencia del presidente del mismo y que viola el articulado de las licencias en el sentido de que la infraestructura de abastecimiento de servicios públicos es considerada zona de exclusión) y los cimientos de la torre 235 (que tiene el mismo problema de la torre anteriormente expuesta). La comunidad estuvo presente en el terreno y de consenso se tomó la decisión de no acompañar el recorrido de la visita porque nuestros argumentos sociales, ambientales y jurídicos no han quedado expuestos, desde hace años, en las actas respectivas (francamente sesgadas). No obstante, el GEB y el ANLA, es decir, el ejecutor del proyecto (el mismo que amplió el polígono de la UPME, Unidad de Planeación Minero Energética para introducir arbitrariamente a Cachipay, Anolaima, La Mesa, Sasaima y Albán) y la autoridad nacional de licencias respectivamente (la cual envía contratistas distintos a este tipo de reuniones) decidieron hacer el recorrido ellos con ellos mismos; es decir, sin la presencia de la comunidad, sin la presencia de los concejales y sin la presencia de los veedores. No somos idiotas útiles y nos hemos sentido manipulados y desinformados (porque la ANLA no sostiene lo que dice públicamente y porque el GEB viola varias normativas sin recato alguno). Aquí se cuelgan unas fotos que constatan la expresión de las discrepancias e inconformidades de la comunidad, así como el recorrido de mutuo apoyo entre el GEB y el ANLA. Sabe la comunidad que según el DUR (o Decreto Único Reglamentario) del Ministerio de Ambiente se establecen unas tarifas para que las mineras y las energéticas (como el GEB) den dinero a la Autoridad Nacional (el ANLA) para que apruebe o desapruebe actos administrativos (como el DAA, Diagnóstico Ambiental de Alternativas, o el EIA, Estudio de Impacto Ambiental)? La veeduría Defensores Bosque de Niebla resalta que la CAR también hizo presencia pero se abstuvo de acompañar el recorrido.
La veeduría agradece también la presencia, al inicio de la reunión, del Alcalde cachipayuno.