24/12/2025
En Colombia, las celebraciones de diciembre y año nuevo llenan de alegría, música y encuentro nuestros barrios y hogares. En Buenavemtura, estas festividades llegan a dar un respiro entre tanta violencia vivida a lo largo de los 11 meses anteriores, sin embargo, para muchas personas, especialmente con discapacidad psicosocial, intelectual, sensorial o dentro del TEA (Trastorno del Espectro Autista) estas fechas pueden convertirse en momentos de angustia, miedo y riesgo.
El uso de la pólvora no solo representa un peligro físico. Los fuertes estallidos, las luces intensas y los ruidos inesperados pueden generar crisis de ansiedad, desorientación, pánico y descompensaciones emocionales. En muchos casos, estas situaciones afectan procesos terapéuticos, la salud mental y el bienestar cotidiano de las personas con discapacidad y de sus familias cuidadoras.
Cuidar a las personas con discapacidad es una responsabilidad colectiva. No se trata únicamente de evitar accidentes, sino de reconocer que todas las personas tienen derecho a vivir las fiestas con tranquilidad, dignidad y respeto. La pólvora no puede estar por encima del derecho a la vida, la salud y la inclusión.
Hablar de inclusión también implica hacer parte a las personas con discapacidad de la vida social y comunitaria. Escuchar sus necesidades, adaptar nuestras celebraciones y crear entornos seguros es una forma real de demostrar respeto y conciencia social.
Desde la Fundación Emaús Buenaventura hacemos un llamado a las familias, vecinos y comunidades a celebrar con responsabilidad, a evitar el uso de pólvora y a promover espacios donde todas las personas puedan participar sin miedo ni exclusión.
Celebrar con conciencia, respeto e inclusión es una manera de cuidar la vida y de construir una sociedad más humana, solidaria e incluyente.
Tips para llevar las fiestas en armonía e incluir a las personas con discapacidad:
- Evita la pólvora (principalmente la que genera mucho ruido): Los ruidos fuertes y las luces intensas pueden generar miedo, ansiedad y crisis emocionales. Celebrar sin pólvora es una forma real de cuidar la vida y respetar la diversidad
- Crea espacios tranquilos: Asegura un lugar calmado dentro del hogar o la reunión, donde la persona pueda descansar si se siente sobreestimulada.
- Informa con anticipación: Avisar si habrá música alta, reuniones grandes o ruidos permite que las personas con discapacidad y sus familias se preparen y se sientan más seguras.
- Escucha a las personas y a sus cuidadoras: Cada persona vive la discapacidad de manera distinta. Escuchar sus necesidades es clave para una verdadera inclusión.
- Promueve el respeto en familia y comunidad: Habla con niñas, niños y jóvenes sobre el respeto, la empatía y la importancia de cuidar a quienes son más sensibles a los ruidos y cambios bruscos.
- Prioriza la seguridad y el bienestar: La alegría no debe poner en riesgo la salud física o emocional de nadie.
- Celebra desde la empatía: La verdadera fiesta es aquella donde todas las personas se sienten bienvenidas, cuidadas y valoradas.