03/01/2026
DECLARACIÓN ANTE LA AGRESIÓN ARMADA A VENEZUELA Y LA AMENAZA A LA SOBERANÍA REGIONAL
Condenamos de manera categórica el bombardeo perpetrado contra el territorio de la República Bolivariana de Venezuela. Este acto, sumado a la captura y secuestro de un mandatario en ejercicio, constituye una violación flagrante del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas. Ninguna nación, bajo ningún pretexto, puede atribuirse prerrogativas que vulneren la soberanía de otro Estado y la inmunidad de sus representantes.
Estos hechos confirman lo expuesto en la reciente Estrategia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, donde se busca consolidar un nuevo orden geoestratégico que reduce a América Latina y el Caribe a una zona de influencia exclusiva para la captura de recursos energéticos mediante la fuerza. Se está imponiendo un modelo global que revive la doctrina de "América para los americanos" —entendida como el dominio absoluto de los EE. UU.— y que trae consigo un orden social y moral profundamente conservador. Este sistema, cimentado en un discurso de extremismo judeocristiano, el sionismo y la idea del "destino manifiesto", configura un nuevo tipo de fascismo que amenaza las libertades civiles.
En este orden regresivo, los derechos conquistados serán las primeras víctimas. Advertimos con profunda preocupación que las mujeres y las personas LGBTI están en la primera línea de vulnerabilidad ante este avance del autoritarismo moral. La imposición de una visión única y excluyente pone en jaque no solo la paz regional, sino la existencia misma de la diversidad humana y el respeto a la identidad. No hay nada de qué alegrarse en la ruptura de la legalidad internacional; por el contrario, nos enfrentamos a un escenario donde la regresión de derechos fundamentales es una amenaza inminente.
Reafirmamos que el conflicto político en Venezuela debe ser resuelto exclusivamente por las y los venezolanos, sin injerencias externas que agraven la crisis. Manifestamos nuestra total solidaridad con el pueblo venezolano y, desde Colombia, nos preparamos para disponer de todo lo necesario para atender las urgencias humanitarias que puedan derivarse de esta agresión. La única salida posible es la defensa de la autodeterminación, el diálogo y el ejercicio irrestricto de la diplomacia.
Bogotá D.C., 3 de enero de 2025.
COORDINACION NACIONAL