El rechazo a una visión “problemática” de lo ambiental. “Problema” es una forma de ver las cosas. Nuestra consigna es entender la forma como funciona cada sistema y usar esa misma dinámica para orientar su desarrollo: en restauración, se emplea la dinámica de la regeneración natural; en ordenamiento, se aplican los mismos procesos por los cuales, los actores socioeconómicos (sistemas de alteridad)
crean y transforman el territorio; la planificación se aborda a través de las redes económicas y territoriales que conforman cada escenario parcial de la ciudad y la región. La prioridad a soluciones que combinen Naturaleza y humanidad. Separar al ser humano, como villano, de la Naturaleza, como víctima, conduce a ahondar una división destructiva. En búsqueda de un desarrollo armónico, Guayacanal identifica como prioridades en cualquier situación, las alternativas que permiten tejer lazos de beneficio recíproco entre los actores sociales y entre la sociedad y la Naturaleza. La diversidad y el valor del conocimiento. Por su naturaleza, Guayacanal prioriza la generación, el rescate y la socialización del conocimiento como clave de las soluciones. Esto involucra todas las formas de conocimiento formal, tradicional o de otros tipos. Dado que el conocimiento es múltiple, las soluciones deben pasar por la valoración de la diversidad humana, el aprender a escuchar, el aprender a aprender y la construcción de redes para dialogar, compartir, cooperar. La visión del mundo deseado no debe ser una meta sino una forma de hacer el camino. Guayacanal trabaja por una sociedad feliz, amorosa, activa y creativa. Y, coherentemente, vive su faena de tal manera. Por eso no repite fórmulas, sino que busca que cada proyecto sea un avance, un reto, una fuente de nuevo conocimiento y nueva belleza. Guayacanal se mantiene en constante actividad y en procura de ser, en todo momento, un espacio de felicidad y crecimiento personal para sus integrantes y asociados. Guayacanal, en su forma de trabajar, expresa lo que quiere que el mundo sea.