11/06/2026
Jugar no es un privilegio, es una parte esencial de la niñez.
A través del juego, los niños aprenden, fortalecen su confianza, desarrollan habilidades y descubren que pueden soñar en grande. El fútbol, como tantos otros juegos, les enseña a trabajar en equipo, perseverar y disfrutar de ser niños.
Cada niño, sin importar su contexto, tiene una dignidad dada por Dios y es responsabilidad de todos asegurar que puedan crecer en un entorno donde pueda jugar, aprender y desarrollar todo lo que Dios puso en ellos.
Que nunca falten los espacios para jugar. Y que sigan creciendo los sueños de la niñez. 💙⚽