Creemos en un movimiento social que sacuda las placas tectónicas, que haga temblar, que genere pequeñas revoluciones locales y que nos permita construir pilares firmes para luchar contra la violencia y así defender los derechos humanos en Colombia En las regiones urbanas y rurales del país los procesos de activismo y liderazgo comunitarios, así como la defensa de derechos humanos, han estado marca
dos por la desigualdad y por el conflicto armado. Así, en nuestras ciudades y pueblos se desarrollan sistemáticamente prácticas de discriminación, exclusión socio-espacial y violencia por parte de sectores de la sociedad civil, los agentes del Estado y la fuerza pública contra poblaciones marginalizadas a lo largo de la historia reciente. Gracias a esto, los índices de pobreza extrema, de falta de acceso a oportunidades y las barreras en el acceso a derechos se han incrementado durante las tres últimas décadas de manera alarmante; mientras que el Estado, por su parte, tal como las organizaciones locales de derechos humanos han podido comprobar, sigue fallando en dar respuesta a las situaciones de negación de derechos y, por lo tanto, en el cumplimiento de sus obligaciones. En el panorama cambiante y de transformaciones sociales, espaciales y culturales que implica este contexto, consideramos que sobresalen tres esferas de incidencia estratégica para la transformación y construcción de nuevos escenarios de activismo y movilización social en Colombia: S**o, Dr**as y Paz. La primera, refleja que la diversidad de ejercicios, orientaciones y vivencias en torno al s**o se deben plasmar en debates públicos orientados a la igualdad, y a la garantía de derechos sexuales, reproductivos y no-reproductivos para toda la población; y en la construcción colectiva de estrategias frente a la violencia sexual. La segunda, en un escenario de guerra contra las dr**as y el narcotráfico, busca contrarrestar esos discursos para incidir en la reforma social y política de dr**as desde los derechos de los usuarios en ámbitos locales, a través de una revisión crítica de las prácticas continuas de criminalización y estigmatización en torno al uso de dr**as. La tercera, por su parte, se desprende del marco del proceso de paz en el cual es necesario diseñar estrategias comunitarias de construcción de paz que impacten en una efectiva implementación de los acuerdos para la transición, la reconciliación, la reconstrucción de la memoria y la búsqueda de la verdad. Así, Temblores ONG nació con el objetivo de generar movimientos que desestabilicen aquellas estructuras y prácticas sociales que perpetúan y generan violencia, marginalización, exclusión y violación a los derechos humanos. Es por eso que nuestro trabajo se fundamenta en la necesidad de construir escenarios para la defensa de los derechos humanos, continuamente agrietados en contextos como el de nuestro país. Las continuas prácticas de violencia en Colombia, y los obstáculos para la defensa de los derechos, minan las posibles alianzas entre poblaciones y actores sociales para combatir las diferentes formas de discriminación y de violencia. Ante esos efectos desestabilizadores, buscamos consolidar alianzas e iniciativas que permitan la reconstrucción de un país en paz, incluyente, diverso y comprometido con la justicia social. La voluntad colectiva por la movilización social activa y crítica, y la preocupación por catalizar conjuntamente nuestras agencias por el cambio social, forjan a Temblores ONG como una plataforma que se caracteriza por acercarse a las problemáticas que afrontan las poblaciones que son sistemáticamente excluidas para luchar conjuntamente por una transformación social proyectada desde la agencia de las bases comunitarias.