27/04/2026
¡PAUTAS Y PRINCIPIOS PARA RESISTIR Y CRECER!
Jesús hizo una demanda que nos puede parecer extrema, y claro no la queremos asumir porque nos gusta buscar su mano (Provisión) más que su rostro (Presencia).
Él dijo en Mateo 16.24: “Si alguien quiere ser mi discípulo, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga”. Básicamente es una sentencia de muerte.
Y lo que quiso decir fue que no podemos seguirle de acuerdo a nuestras normas y criterios personales, sino que tenemos que renunciar al “yo”.
Porque lo que somos por naturaleza está contaminado de egoísmo, deseos corruptos y hambre de poder con el fin de alimentar el orgullo.
Y él se presenta como modelo de vida diferente, “Pónganse mi yugo. (dice) Déjenme enseñarles, porque yo soy humilde y tierno de corazón”. (Mateo11.29)
El Ego carcome, insulta, impone, se encumbra y mata y eso somos sin Él; Jesús es humilde, sirve y tiene todo poder, para cambiarnos y darnos vida eterna.
Es desde aquí que el apóstol declara en 1 Corintios 5.17: “Si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo! ¡Amén!