15/09/2026
En la FIP tenemos sentimientos encontrados.
Por un lado, estamos felices de haber sido la organización en la que Clemencia Sánchez cerró una etapa de su vida laboral y de verla entrar, por fin, a ese grupo de personas que, luego de décadas de esfuerzo, pueden disfrutar de un merecido retiro pensional.
Pero, por otro, sentimos un enorme vacío al despedir a una persona que, durante su paso por la FIP (más de 10 años), se convirtió en mucho más que una compañera de trabajo. Clemen, como le decíamos de cariño, solía presentarse como "la mamá de la FIP", y en efecto lo fue: siempre pendiente de todo y de todos, siempre dispuesta a ayudar y enseñar.
Clemen se esmeraba por hacer bien su trabajo, pero siempre iba más allá. Nos tendió una mano cuando la necesitábamos, nos ofreció su abrazo para consolarnos, nos escuchó y nos acompañó. Estuvo en los detalles, en las urgencias y también en esos momentos que no aparecen en ninguna descripción de cargo, pero que hacen toda la diferencia.
Vamos a extrañarte mucho, Clemen. Pero también sabemos que te mereces este tiempo para ti, para descansar, disfrutar con tu familia y comenzar nuevas aventuras.
La FIP siempre será tu casa. Porque, al final, lo que hace grande a la FIP es su gente. Y tú, sin duda, hiciste grande a esta familia.
¡Gracias por tanto, Clemencia Sánchez R!