28/07/2026
La violencia armada no debe normalizarse. Detrás de cada cifra hay personas, familias y comunidades afectadas. Conocer los datos nos ayuda a comprender la magnitud de esta problemática y, especialmente, su profundo impacto humanitario.
En 2021, aproximadamente 260.000 personas perdieron la vida por causa de las armas pequeñas, lo que representó el 45 % de las muertes violentas registradas en el mundo, según Naciones Unidas.
A esta realidad se suma la amplia circulación de armas. Small Arms Survey estima que, al finalizar 2017, existían más de 1.000 millones de armas de fuego en el mundo, de las cuales alrededor de 857 millones —el 85 %— se encontraban en manos civiles.
En el marco de la Semana Mundial de Acción contra la Violencia Armada, que se desarrolla del 27 de julio al 2 de agosto, nos unimos a la campaña global de IANSA “All Voices Heard: Advancing Inclusive Small Arms Control” —“Todas las voces cuentan: avanzando hacia un control inclusivo de las armas pequeñas”
Esta iniciativa nos recuerda que las políticas y soluciones para prevenir la violencia armada no pueden construirse sin la participación significativa de quienes viven sus consecuencias. Las voces, experiencias y propuestas de las víctimas, las personas sobrevivientes, las mujeres, las personas jóvenes, los liderazgos comunitarios y las comunidades afectadas son fundamentales para desarrollar respuestas más efectivas, incluyentes y sostenibles.
Desde la Campaña Colombiana Contra Minas reafirmamos nuestro compromiso con el Desarme Humanitario y con la construcción de territorios más seguros. Esto requiere fortalecer el control de las armas pequeñas, las armas ligeras y sus municiones; prevenir su desvío y uso indebido; escuchar a las comunidades; y promover la colaboración entre las instituciones, la sociedad civil y las personas afectadas.
Escuchar todas las voces no es solamente un acto de reconocimiento: es una condición necesaria para construir soluciones sostenibles y avanzar hacia una paz más incluyente.
ConstrucciónDePaz CCCM