17/06/2026
RECUERDOS DE UN PASADO
El pasado primero de junio de dos mil veintiséis se cumplió setenta y seis años de mi ingreso al Ejército Nacional.
Esta fecha imborrable marcó en mi vida un antes y un después, mi contacto permanente y convivencia con bachilleres, universitarios y profesionales, durante veintisiete meses que permanecí allí, arrancaron la venda de mis ojos y abrieron las puertas de una jaula imaginaria en la que me sentía prisionero.
Los conocimientos adquiridos durante mis años de estudio parecían olvidados, pero al relacionarme con estos jóvenes, departir y compartir con ellos, esos conocimientos afloraron nuevamente, y fue entonces cuando comprendí que tenía un futuro promisorio.
Mi paso por el ejército, especialmente por el Batallón Colombia, cambió mi modo de mirar el futuro, aquel jovencito que había ingresado a las filas a la edad de diecisiete años, ya pensaba de otra manera, sus metas habían cambiado y su deseo de progresar era firme
Al regresar al país, después de participar en una guerra internacional, tomé un rumbo y una vida diferente a la que había llevado hasta el día de mi ingreso al ejército, sin embargo, no fue fácil, a mí regreso encontré que ese futuro promisorio con el que había soñado, estaba muy lejos de realizarse, las puertas del comercio y la industria estaban cerradas para los que habíamos dejado las armas, o por lo menos para mí, solo en algunas áreas bajas gubernamentales había la posibilidad de un trabajo, pero esas vacantes ya estaban cubiertas con los compañeros que habían regresado antes.
Después de mucho ir y venir y de tocar muchas puertas, encontré un trabajo, formando parte de una campaña de salud, dependiente del ministerio de higiene, (hoy ministerio de salud), el sueldo era de hambre, pero la necesidad dice el refrán, tiene cara de perro, y tuve que aceptarlo, permanecí allí tres años, el trabajo era intenso, nos trasladaban constantemente de un lugar a otro, no tenía oportunidad de buscar otro trabajo, así recorrí gran parte de la geografía nacional. Me retiré, y después de un tiempo conseguí trabajo en un banco en Medellín, hice carrera en esa institución, de ahí en adelante todo cambió, me retiré por llamado que me hicieron de otro banco y después de otro, mejorando siempre mis ingresos.
Dejé los bancos y seguí con empresas comerciales desempeñándome en lo que había estudiado, contabilidad pública.
Trabajé hasta el treinta y uno de diciembre del dos mil quince.
Hoy llevo una vida tranquila, disfrutando del cariño de mis hijos y mis nietos y soportando los achaques que han llegado con los años, pero sin olvidar aquel pasado.
OTRA FECHA MEMORABLE
Hoy 16 de junio del 2026, a las 14 horas, se cumplen 75 años de la llegada del Batallón Colombia a Corea del Sur. A esa hora el barco AKEN VICTORY, ancló a una milla del puerto de Pusan (hoy Busan).
Lo que vino después ya lo he narrado en escritos anteriores, pero lo que, si quiero resaltar en esta ocasión, es lo que todos los soldados sentimos al día siguiente, cuando arribamos al muelle. Estábamos a pocos minutos de pisar una tierra desconocida, gentes de otra raza; cultura igualmente desconocida para nosotros y además la distancia entre ese país y el nuestro.
Después de formar como si se tratara de una parada militar, se escuchó la potente voz del capitán Jaime Durán Pombo, “¡atención fir!”, y comenzaron a sonar los sublimes acordes de nuestro glorioso Himno Nacional, también comenzaron a rodar lágrimas por las mejillas de los soldados que, al compás de los acordes, añoraban sus familias, sus novias, amistades, y comprendían el compromiso adquirido con la patria y con un país desconocido que distaba más de catorce mil kilómetros del nuestro.
Aparte del discurso de bienvenida, por parte del presidente de ese país y de un militar de alto rango del ejército de los EE. UU., no hubo ceremonias ni saludos, solo la curiosidad de los nativos que a lo mejor ni siquiera sabían que éramos de un país situado al otro lado del mundo.
El calor era infernal, y así en medio de los asistentes, avanzamos hasta los camiones que esperaban para llevarnos al campamento donde comenzó la historia del Batallón Colombia en la guerra de Corea.
Veterano de la Guerra de Corea:
Jorge Iván Suárez Velásquez
2026