25/12/2025
Gracias por el Chocotamal compartido, por ese gesto cálido que no solo alimenta el cuerpo, sino que abraza el alma. Con cada taza de chocolate y en cada tamal ofrecido con amor nos invita a mirar al hermano, a reconocerlo, a dignificarlo y acompañarlo.
Este sencillo alimento se convierte en símbolo de fraternidad, en signo de luz en medio de la noche, en recordatorio de que la verdadera Navidad sucede cuando compartimos lo que somos y lo que tenemos.
Gracias a cada servidor, voluntario y corazón generoso que hizo posible este compartir.