13/05/2026
“Jamás se me olvidará lo que me hicieron, es algo que no se me va a borrar jamás en la vida. Todos los días me veo. He hecho miles de cosas para que se desaparezca, para tener paz”. Mujer lesbiana víctima del conflicto armado colombiano.
En nuestros más recientes hallazgos sobre el departamento del Meta, encontramos que hubo al menos 17 episodios de violencia cometidos por la FARC-EP y 4 por parte de grupos paramilitares, en complicidad con la Fuerza Pública.
Hubo al menos 9 víctimas de violaciones evidentes al derecho a la igualdad y otras violaciones graves a derechos humanos con intenciones discriminatorias. El repertorio de crímenes es el mismo que se repitió en toda Colombia: perfilamientos, amenazas, violencia sexual, torturas y posteriores estados de indefensión que agravaron su situación de derechos humanos.
Todo esto sucedía en un ambiente de híper vigilancia, en donde a las personas LGBTIQ+ se les había hecho saber que “comportamientos así no eran permitidos”. De hecho, muchas eran obligadas a revelar la orientación sexual o identidad de género de otras personas LGBTIQ+ para ser perfiladas y, en algunos casos, humillarlas públicamente frente a su comunidad.
Las víctimas LGBTIQ+ fueron seleccionadas porque se les consideró especialmente débiles, descartables y/o visibles. Era así que se enviaba un mensaje social de que debían ser excluides, disciplinades o incluso instrumentalizades para los fines de la guerra.
Todos los casos que reportamos al día de hoy permanecen en la impunidad. Ninguna de las víctimas recibió respuesta a sus denuncias y algunas incluso reportaron que las autoridades minimizaron los hechos para no registrarlos.
Esta pieza fue posible gracias al apoyo, fortalecimiento y compromiso de Unión Europea en Colombia, quienes creen incansablemente en una paz colombiana con todos los colores. 💜🏳️🌈🏳️⚧️