05/04/2026
🙄 la gente le da el poder a idiotas que no saben que hacer con el.😮💨
No hay nada más molesto durante un vuelo que el llanto de una bendición. Excepto un influencer buscando "crear contenido" a costa de los pasajeros. Como este espécimen con 12.5 millones de seguidores, quien demostró que el cerebro no crece al mismo ritmo que la cuenta de Instagram.
El modelo, influencer, filósofo, filántropo, genio, fisicoculturista, magnate, actor del cine para adultos y profeta Yeferson Cossio decidió que era una idea "brillante" usar una máquina de flatulencias con olor realista en un viaje de Bogotá a Madrid.
El influencer colombiano se puso creativo mientras sobrevolaban el charco, donde no hay ni a dónde correr. Y Avianca no se anduvo con "tibiezas" y aclaró que en un ambiente cerrado con aire recirculado, soltar olores fétidos no es una broma, es un riesgo para la seguridad.
Imagina estar atrapado en una lata de metal sobre el océano y que un tipo decida que el ambiente necesita "aroma a cañería".
Una pasajera no aguantó el "perfume" y lo acusó con el sobrecargo. ¿El resultado? Avianca le aplicó el papeadón de su vida: lo vetaron permanentemente de todos sus vuelos y anunciaron que interpondrán una demanda.
Lo más triste es que el "genio" ni siquiera pudo publicar el video, así que se quedó sin contenido, sin poder volver a viajar con la aerolínea y sin las vistas.
Recordemos que este es el mismo sujeto que en 2023 se operó para ser más alto porque, al parecer, medir 1.77 metros le causaba ansiedad existencial.
Se gastó una fortuna en la "cirugía más dolorosa del mundo" para llegar a los 1.85 m, pero claramente se le olvidó pedir que le alargaran el sentido común. Ahora es más alto, sí, pero tendrá que caminar un buen trecho porque en Avianca no vuelve a poner un pie.
Si vas a gastar millones en estirarte las patas, asegúrate de que te quepan en el asiento de un autobús, porque después de esta gracia, el cielo se te cerró.
Cossio nos recordó que puedes tener millones de seguidores y seguir teniendo la madurez de un niño de primaria con un cojín de bromas. ¡Buen viaje, campeón!