09/09/2025
🌿🌿En esta época, los ocobos o guayacanes tiñen de color las montañas y calles del Tolima y Cundinamarca, y más allá de su esplendor y de la belleza a la vista, en ellos se evidencia una gran fuerza invisible de conexión.
Cada árbol, sin importar su tamaño, su distancia entre sí o su frondosidad, termina floreciendo en sintonía con los demás, como si la naturaleza tejiera una sinfonía secreta de vida compartida, o la mano de EYWA de la famosa película de James Cameron sustentando y creando vida y belleza.
Ese lenguaje silencioso nos recuerda lo que en el ser humano parece haberse extraviado, la capacidad de sentirnos parte de un todo, de reconocernos en los otros y en la tierra misma.
Como reflexión del día amigos, ¿Por qué no volver a conectarnos, a reconciliarnos con la naturaleza y entre nosotros mismos, para florecer juntos, más allá de nuestro origen, posición social o condición económica y cultural?
Seamos como estos árboles que, sin palabras, nos enseñan que la verdadera fuerza está en la unión, en la conexión profunda que hace posible el florecimiento colectivo.
DESICIÓN Y ACCIÓN PARA VIVIR MEJOR