27/10/2025
La Eucaristía Afro que vivimos fue mucho más que una misa; fue un canto profundo de nuestra alma al Dios de la vida.
Desde los ensayos, llenos de risas, tambores y esperanza, hasta la celebración eucarística, cada momento fue un latido de nuestra identidad.
Ver a nuestras niñas, niños y jóvenes de Renacer Afrocolombiano animando la liturgia con su alegría, su danza y su fe, fue un verdadero motivo de orgullo y gozo.
Fue un encuentro donde lo sagrado se vistió de colores, donde la espiritualidad afro floreció con fuerza, y donde Dios se hizo presente en cada gesto, en cada canto, en cada mirada.
Janeth Rocio Escobar