20/07/2025
20 de julio: Homenaje a la Libertad y a los Hermanos que la forjaron
Desde la Respetable y Benemérita Logia Aquileo Parra Gómez No. 2, rendimos homenaje a la gesta libertadora de 1810, fecha sagrada para la República de Colombia.
Con orgullo recordamos que fueron muchos los Hermanos masones quienes, inspirados por los principios de Libertad, Igualdad y Fraternidad, abrazaron la causa de la emancipación y ofrecieron su vida, su pluma y su espada al sueño de una nación libre. Desde Francisco de Miranda, el Precursor, hasta Antonio Nariño, el Ilustrador, pasando por Simón Bolívar, el Libertador, la huella de la masonería marcó el camino de nuestra independencia.
No celebramos solo una fecha, sino un legado: el de hombres libres y de buenas costumbres que hicieron de la razón, la justicia y la libertad su causa común.
Que el ejemplo de los Hermanos libertadores nos inspire hoy, como masones y como ciudadanos, a seguir edificando una Colombia más justa, más fraterna y más libre.
¡Honor eterno a los héroes de la patria!
¡Gloria a los masones forjadores de la libertad!
¡Viva Colombia libre y soberana!
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La masonería y la independencia de América Latina: Forjadores de la libertad en Colombia
La historia de la independencia de América Latina está profundamente vinculada a la masonería, una fraternidad que desde sus orígenes profesa los ideales de libertad, igualdad y fraternidad. En el siglo XIX, las logias masónicas no fueron simples espacios de reunión: se convirtieron en auténticos centros de pensamiento ilustrado, resistencia política y organización revolucionaria, siendo mucho más que un símbolo esotérico: constituyó una verdadera red transnacional de conspiración independentista. En sus templos, desde París hasta Caracas, desde Londres hasta Bogotá, se tejieron los planes que cambiarían para siempre la historia del continente. Sus miembros compartieron no solo rituales, sino también un compromiso profundo con la emancipación de los pueblos americanos frente al yugo colonial español.
En Colombia, esta influencia fue determinante. Figuras esenciales del proceso libertador fueron masones activos, y desde las logias sembraron las bases ideológicas que sustentaron la causa patriota. Antonio Nariño, conocido como el “Precursor” de la independencia, fundó en 1793 la primera logia de la Nueva Granada, el Arcano Sublime de la Filantropía, desde donde divulgó la Declaración de los Derechos del Hombre, enfrentando a la tiranía imperial con el poder de las ideas.
Simón Bolívar, el “Libertador”, fue iniciado en las logias europeas y posteriormente en la célebre Logia Lautaro, fundada por Francisco de Miranda. Desde allí, Bolívar se comprometió a liberar no solo su patria, sino toda América del Sur, logrando la independencia de vastos territorios, incluida Colombia, tras gestas heroicas como la batalla de Boyacá.
Francisco de Paula Santander, “el Hombre de las Leyes”, consolidó los ideales masónicos de legalidad y educación, fundando en 1820 la primera logia de la capital bajo el nombre Libertad de Colombia. Su labor fue decisiva en la organización del naciente Estado colombiano, demostrando cómo la masonería no solo combatió en los campos de batalla, sino también en la construcción republicana.
La influencia masónica se extendió más allá de Colombia. Francisco de Miranda, José de San Martín, Bernardo O’Higgins y Rafael Urdaneta, todos masones, llevaron la luz de la libertad a Venezuela, Perú, Chile, Argentina y toda la región andina. Sus logias sirvieron de refugio para revolucionarios, de espacio para la formación política y de plataforma para la cooperación continental.
En Colombia, tras la independencia, masones como Tomás Cipriano de Mosquera asumieron el reto de consolidar la república, promoviendo reformas liberales, la separación de poderes y la defensa de las libertades individuales.
La gesta independentista de América Latina no puede comprenderse sin el papel decisivo de la masonería. Desde las sombras de las logias se encendió la chispa revolucionaria que iluminó la libertad de los pueblos. En Colombia, como en el resto del continente, la masonería fue escuela de líderes, trinchera de lucha y taller de repúblicas.
Hoy, al recordar la independencia, es justo rendir homenaje a los masones libertadores, hombres que, guiados por la razón y la fraternidad, consagraron su vida al más noble de los ideales: la libertad.