16/09/2026
No seamos ajenos a la voz de quien necesita ser escuchado
Hoy hablaba con alguien y una vez más pude sentir que Dios nos acompaña, nos orienta y pone en nuestro camino a las personas que necesitamos en el momento preciso.
A veces Dios no responde con palabras desde el cielo; muchas veces responde a través de alguien que sabe escuchar, que brinda una palabra de ánimo, que tiende una mano o simplemente se queda allí, acompañando.
Hay personas a las que Dios les ha regalado el don de escuchar, de ayudar, de comprender y de apoyar. Y quizás, sin darnos cuenta, podemos ser esa persona que alguien necesita para no sentirse solo.
Por eso, no seamos ajenos a la voz de quien necesita ser escuchado.
No minimicemos un dolor porque no conocemos su historia.
No ignoremos un silencio, una mirada triste o un “estoy bien” que quizás esconda muchas cosas.
A veces, escuchar con amor también es una forma de servir a Dios. ❤️
Que Dios nos dé un corazón sensible para reconocer cuándo alguien necesita una palabra, un abrazo, una oración o simplemente alguien que diga:
“Estoy aquí, cuéntame… te escucho.” 🦋🙏
Andrea Amaya Psicóloga