08/10/2026
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Una casa propia puso en cuestión qué significa tener territorio
En Floresta, familias quilombolas buscan viviendas propias mientras su historia está ligada a tierras que nunca fueron completamente suyas.
Por Redacción Nota Antropológica
En Floresta, Pernambuco, Brasil, comunidades quilombolas buscan construir viviendas propias mediante programas federales, pero enfrentan una dificultad central. Sus familias han vivido durante generaciones en distintas propiedades alrededor del río Pajeú, sin contar con un territorio colectivo que puedan reconocer como propio.
La investigación de Ana Claudia Duarte Rocha Marques, antropóloga de la Universidade de São Paulo, y Daniela Carolina Perutti, investigadora de FUNAI, analiza cómo esta situación complica el acceso a la vivienda. El problema surge porque las políticas públicas suelen separar territorio y cultura, mientras que la vida cotidiana de estas familias mantiene ambos aspectos relacionados.
En 2023, la Associação Quilombola Raízes Negros do Pajeú preparaba una solicitud para construir viviendas de ladrillo y sustituir algunas casas de tierra apisonada. Para obtener una nueva certificación, la asociación debía documentar prácticas, conocimientos, celebraciones y formas de vida, pero también necesitaba encontrar dónde construir las casas.
El antecedente mostraba la dificultad. En 2013, otro proyecto de vivienda había sido aprobado para construirse en la Fazenda Boqueirão. Después de la intervención de los herederos del propietario, las familias abandonaron el lugar y el proyecto quedó inconcluso.
Las dos asociaciones tomaron caminos distintos. Raízes optó por utilizar pequeñas propiedades privadas adquiridas mediante compra o donación, mientras Sons of Pajeú consiguió una propiedad colectiva en Folha Miúda y recibió 48 viviendas del programa Minha Casa Minha Vida Rural.
Marques y Perutti sostienen que la pertenencia territorial de estas familias no puede entenderse únicamente a partir de una propiedad delimitada. Sus casas, recorridos, cultivos, relaciones familiares, celebraciones y vínculos con vecinos han producido una comunidad a través de distintas generaciones.
Entonces aparece una pregunta que también puede trasladarse a nuestra propia experiencia. ¿Una comunidad pertenece solamente al lugar que posee, o también a los lugares donde ha construido su vida?
La investigación plantea que las políticas públicas necesitan considerar esas formas de habitar para comprender qué significa construir una casa, una comunidad y un territorio para las familias quilombolas de Floresta.
Fuente: Marques, A.C.D.R. & Perutti, D.C. (2026). “Territory and common use among Pajeú Afro-Brazilians”. Vibrant: Virtual Brazilian Anthropology, 23, e01804, pp. 609–632. DOI 10.1590/1809-4341.2026v23e01804.