Con algo mas de una década en la docencia, la profesional SONIA QUINTERO SERNA, quien desde sus 13 años conocía la situación de vulnerabilidad de los niños de Armenia, decidió un día ahondar en la problemática que venia siendo cada vez mas grave en materia social y que por ende generaría falencias en la nutrición, educación y desarrollo psicosocial de una gran cantidad de menores pertenecien
tes a núcleos familiares de población vulnerable, esto y a raíz de la ocurrencia del sismo que afecto severamente a los habitantes de la ciudad de Armenia y algunas poblaciones del eje cafetero, el día 25 de enero de 1999 y que aun después de 10 años de proceso de reconstrucción muestra sus fallas en la reconstrucción del tejido social de esta ciudad. Adentrándose en los sectores mas deprimidos de la ciudad, SONIA QUINTERO ,conoció la real situación de cientos de familias que sumidas en la pobreza, victimas del desarraigo y la falta de oportunidades estaban engrosando las cifras del cinturón de miseria existente en nuestro país, situación que ponía en gran desventaja las posibilidades de superación y desarrollo en condiciones normales de miles de niños y niñas que por todo lo antes mencionado, no tenían mas que la deserción escolar para dedicarsen a ejercer trabajos sub normales , inclusive en condiciones de explotación; este flagelo, sumado a una interminable lista de condiciones adversas provocaron en esta mujer, madre de familia y cabeza de hogar un sentimiento de solidaridad que se vio reflejado con el inicio de un trabajo filantrópico de grandes proporciones, pues en la ciudad de Armenia cada día se podía notar el incremento de niños viviendo una vida poco apropiada para menores, pues estos se dedicaban además de trabajar en condiciones sub normales, a la prostitución, la drogadicción y a vivir en situación de maltrato infantil, eran altísimas las cifras de menores que dejaban las aulas de clase para realizar las actividades en mención que con el tiempo irían en detrimento de los valores, la familia y la sociedad en general que con oídos sordos hace caso omiso a los llamados de auxilio de estos pequeños inocentes que pagan costos muy altos por vivir una vida que ellos nunca habrían elegido. Recorriendo las mas deprimidas calles de los barrios sub- normales de Armenia “la profe” SONIA, como cariñosamente es conocida por los habitantes de estos sectores, se propuso buscar, caracterizar y organizar la población infantil en situación de vulnerabilidad que ella podía ayudar, generando para ellos oportunidades de reinserción social y escolar para que estos no siguieran en condiciones de vulnerabilidad, de exclusión del sistema escolar y discriminados por la sociedad, creando estrategias que los acerque al estudio y a la convivencia en sociedad, facilitando y garantizando su ingreso a la escuela regular. Esta loable labor fue realizada gracias al proyecto SEMBRANDO ESPERANZAS que inicio con la COLABORACION DE LA INSTITUCION EDUCATIVA JOSE CELESTINO MUTIS INEM en EL AÑO 2006, labor que le fue premiada a la profesional con el premio MUJER CAFAM 2010-2011, merecido galardón que catapulto su proyecto social a niveles in-imaginados que se vieron reflejados en la consolidación de la idea de conformar la fundación SEMBRANDO ESPERANZAS CON LA FUERZA DEL AMOR, entidad sin animo de lucro que junto a su familia gesto desde el 18 de septiembre de 2010 y que con el esfuerzo mancomunado de sus colaboradores tendrá un largo camino por recorrer.