29/05/2026
📢Vecinos denuncian públicamente el impacto que están generando las operaciones de remoción de suelos contaminados en el paño Las Salinas de Viña del Mar.
Los dolores de cabeza, náuseas, irritación respiratoria y otros síntomas reportados por vecinos no pueden seguir siendo tratados como hechos aislados. Son señales de exposición que merecen atención inmediata, fiscalización rigurosa y respuestas transparentes por parte de las autoridades competentes.
Pero el problema no termina en los efectos agudos. La verdadera gravedad de este conflicto es que estas exposiciones ocurren sobre un terreno que concentra una larga historia de contaminación petroquímica. Los efectos inmediatos que hoy percibe la comunidad conviven con una preocupación mucho más profunda: el riesgo de enfermedades crónicas graves, incluyendo distintos tipos de cáncer asociados en la literatura científica a contaminantes presentes históricamente en este territorio.
¿Dónde están las autoridades?
¿Dónde están los concejales de Viña del Mar fiscalizando activamente esta situación?
¿Dónde está el municipio ejerciendo su deber de protección hacia la población?
¿Dónde están quienes llegaron al poder proclamando la defensa del medio ambiente y la salud de las comunidades?
La situación de Las Salinas posee un riesgo sanitario inherente derivado de la naturaleza de los contaminantes presentes en el lugar. Precisamente por ello, los estándares de vigilancia, control y protección debieran ser extraordinarios, no mínimos.
La comunidad no puede seguir siendo tratada como un daño colateral de un proyecto económico.
No estamos hablando únicamente de tierra removida.
Estamos hablando de personas.
Estamos hablando de salud.
Estamos hablando de vidas humanas.
Y frente a eso, el silencio institucional resulta cada día más difícil de justificar.
.diazsoto