18/01/2025
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La importancia de ayudar a los demás radica en la capacidad que tenemos para marcar una diferencia en el mundo que compartimos.
Con solidaridad y generosidad, podemos crear un impacto duradero en las vidas de aquellos que más lo necesitan.
“ Comparto una historia muy reciente que forma parte de una cadena de ayuda.
Un gran amigo Melipillano, que gusta del anonimato, se entera de que la señora Inés, dueña de un local comercial en el sector de Barrancas en San Antonio, estaba con algunos problemas con unas tapas de bebidas que fueron dejando en su local alumnos y apoderados del Colegio San Félix, de la calle Las Palmeras.
Como encontraron la sede cerrada por vacaciones, ella gentilmente, para que no perdieran el viaje, les autorizó las dejaran en su local justo frente al establecimiento.
Al ver que se juntaban muchas y en algo entorpecían su actividad comercial, le comenta a mi amigo Melipillano, que su intención era regalarlas al primero que se interesara.
Entonces recibo una llamada de mi amigo, donde me cuenta de este regalo. Viajo en bus de Santiago a Melipilla, porque me interesó mucho poder contar con ellas y quería confirmar el retiro. Viajamos en su auto de Melipilla a San Antoni. Esperábamos con algo de incertidumbre el que aún se encontraran en el local.
Ya en el lugar, por suerte veo la gran cantidad de tapitas y se me informa de que la comunidad del Colegio San Félix era la que estaba en esta campaña de reunir tapitas. Cosa que me alegró mucho porque también Los Clubes de Leones nos encontramos en esa misión.
Me comprometí con ella darle un buen destino. Cargamos el auto para aprovechar que nos encontrábamos allí. Regresamos a Melipilla y yo a Santiago. Mi amigo guarda el cargamento en una bodega desconocida para mí. Cuando supe donde se encontraban, viajo a Melipilla a la brevedad en busca del tesoro, a objeto no fueran una incomodidad para quién acepto guardarlas. Con mi hija como ayudante, cargamos mi vehículo hasta donde no se pudo. Finalmente viajamos a Santiago. Al día siguiente concurro al Hospital Calvo Mackenna para descargar el valioso tesoro, en el contenedor que allí disponen las Damas de Café para estos fines y quienes dan, un muy buen destino que ayuda para con su quehacer, para las familias de los niños afectados por cáncer. Fueron depositados 83 kilos de esperanza.
Mis agradecimientos a la señora Inés, mi hija, mi amigo Melipillano, a quien guardó el tesoro y finalmente, a la comunidad toda del Colegio San Félix, donde por cierto, puedo pensar y creer, que las tapitas motivo de esta historia, tenían el mismo destino final.
Que diferente sería el mundo si existiera mayor grado de colaboración, como en esta historia, entre todos y cada uno de nosotros y formáramos grandes cadenas de solidaridad y servicio.
Los Leones estamos para servir…
León Andrés Albornoz.
Club de Leones
Providencia Pucara