14/09/2026
❤️ Hay personas que demuestran el cariño estando atentas a los demás. Walter es una de ellas. En el Hogar San José de Ancud, donde acompañamos a hombres y mujeres con discapacidad cognitiva, todos saben que si hay algo en lo que se pueda ayudar, probablemente él ya estará ahí.
Antes de llegar al hogar, Walter vivía junto a su tío en el campo. Eran solo ellos dos y salían adelante con trabajos ocasionales. Con el tiempo, la falta de recursos y la necesidad de contar con apoyo permanente hicieron cada vez más difícil que su tío pudiera continuar cuidándolo solo.
🏡 Hoy su vida es distinta. Walter participa activamente de la rutina del hogar: ayuda con la ropa, recoge la leña, barre las hojas y siempre está pendiente de lo que ocurre a su alrededor. Quienes comparten con él lo describen como un hombre atento y servicial, de esos que encuentran en los pequeños gestos una manera de mostrar su cariño.
Su historia también muestra algo esencial sobre el cuidado de personas con discapacidad cognitiva en Chile: acompañar es reconocer capacidades, generar oportunidades para participar y permitir que cada persona encuentre su propio lugar dentro de una comunidad.
En la Fundación San Vicente de Paul, el Hogar San José de Ancud acompaña a personas adultas con discapacidad cognitiva severa, promoviendo una vida con cuidado, vínculos y participación. Y Walter nos recuerda algo muy simple y muy valioso: todos necesitamos recibir cariño, pero también necesitamos sentir que tenemos mucho para entregar.