20/08/2026
Las palabras y opiniones importan, Ministra Lincolao.
Reducir la labor docente a la de “vendedores” o “servicio al cliente” no solo es un error conceptual: es una falta de respeto a miles de profesoras y profesores que día a día forman a las futuras generaciones de este país.
Cuando no se vive la realidad que miles de docentes enfrentan a diario en las aulas, no se debiera opinar sin conocimiento de causa. No se puede hablar por hablar cuando se trata de algo tan importante como la educación de un país.
La docencia no se transa ni se vende. Se ejerce con vocación, formación profesional y compromiso social.
Ninguna tecnología, por avanzada que sea, reemplaza el vínculo humano, el acompañamiento emocional y la enseñanza de valores que entregan nuestros y nuestras docentes.
Desde el Regional Metropolitano, exigimos el respeto que la profesión docente merece. El rol del profesorado se defiende.
¿Qué opinas de los dichos de la ministra? Te leemos en los comentarios.