17/09/2026
📍 En una nueva columna, Natalie Rojas (Natalie Sofía Rojas Vilches) y Francisco Arellano (Francisco Arellano Rojas), investigadores de Nodo XXI, analizan la decisión del Gobierno de no conmemorar oficialmente el golpe de Estado de 1973. Porque el silencio institucional no es neutral: lejos de contribuir a la unidad nacional, busca convertir el olvido en política de Estado y relativizar el quiebre democrático y las violaciones sistemáticas a los derechos humanos cometidas durante la dictadura.
Mientras existan personas detenidas desaparecidas cuyo paradero aún se desconoce, responsables que no han enfrentado a la justicia y sectores políticos que continúan justificando el golpe, resulta imposible “cerrar las heridas” por decreto. La democracia no se fortalece ocultando su historia, sino profundizando las políticas de verdad, justicia, memoria, reparación y garantías de no repetición.
💬 “La unidad nacional no puede construirse sobre el olvido ni sobre una falsa equivalencia entre democracia y dictadura. Mirar el pasado no significa permanecer atrapadas ni atrapados en él, sino reconocer los discursos y las prácticas que hicieron posible el quiebre democrático, para impedir que vuelvan a proliferar en el presente”.