10/10/2025
La salud mental en nuestro país está cada día tomando más atención dentro del debate nacional, siendo incluso parte del líneas de acción a incorporar dentro de los programas de algunos sectores políticos.
Sin embargo, aún así tenemos una gran deuda en este ámbito en nuestro país. Muestra de esto, es la alta presencia de sintomatología en la población adulta, adolescentes, en mayores, e incluso en niños y niñas. Llegando a situaciones devastadoras como es el suicidio. Estas situaciones dan cuenta que hemos llegado tarde, como país no hemos podido garantizar el derecho al acceso a la salud mental de todos y todas.
Hay mucho que hacer aún tanto a nivel estatal como desde la sociedad civil.
La salud mental no es solo un tema individual por lo que se deben considerar diferentes factores esctructurales como la desigualdad en el acceso a oportunidades, los efectos de la migración, la violencia de género, la discriminación hacia personas LGBTIQ+, la violencia adultocentrista hacia niños y niñas, la pobreza, entre otros.
También se está observando un tejido social cada vez más debilitado, con discursos que enfatizan la desconfianza del otro/a y la individualización. Cosmovisión que creemos aumenta más el aislamiento, la indiferencia, la soledad, el descrédito e incluso, la violencia.
Como fundación creemos que la Salud Mental es un Derecho Humano por lo que debe ser resguardada, respetada y garantizada siempre por los Estados.