23/05/2025
Como Presidenta de la Confederación Internacional de Matronas (ICM), que representa a más de un millón de matronas en más de 125 países, me dirijo a usted con profunda preocupación por los recientes cambios de política implementados por el Ministerio de Salud de Chile mediante el Decreto Exento N.° 243, que socavan significativamente la profesión de matrona y ponen en peligro la salud y los derechos de las mujeres, los recién nacidos y las familias en todo el país.
Los cambios realizados a la Norma Técnica 150 — sin incluir a las matronas en el proceso de toma de decisiones — eliminan distinciones cruciales en las clasificaciones hospitalarias, reasignando Ginecología a la atención médico-quirúrgica general, Neonatología a Pediatría y confundiendo las unidades de urgencias y cirugías. Esta reestructuración amenaza directamente la integridad de los servicios dirigidos por parteras, silencia las voces de quienes tienen mayor capacidad para defender los derechos sexuales y reproductivos y contradice tanto la evidencia mundial como las recomendaciones de la OMS.
La ICM, junto con la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha abogado firmemente por la transición a modelos de atención de partería basados en los principios de continuidad, enfoque centrado en la persona y atención de alta calidad en todo el proceso reproductivo. Estos modelos han sido reconocidos internacionalmente como rentables, respetuosos y capaces de salvar vidas.
Según la OMS y la iniciativa Acelerador de Partería, más del 60% de las muertes maternas y neonatales, así como los mortinatos, podrían prevenirse si se lograra la cobertura universal de la atención brindada por parteras para 2035.
Chile se ha erigido durante mucho tiempo como un referente de excelencia en partería, con una tradición profesional de más de 190 años. La abrupta disminución de las funciones de las parteras ignora este legado y socava los compromisos de Chile con la igualdad de género, la cobertura sanitaria universal y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en particular los ODS 3 y 5.
Señor Presidente, le insto respetuosamente a que reconsidere la implementación del Decreto Exento N.° 243. Exhorto a sus líderes a:
• Establecer una mesa redonda técnica inclusiva con líderes de partería y la sociedad civil;
• Restablecer los servicios dirigidos por partería dentro de sus marcos adecuados;
• Proteger y fortalecer los modelos de atención de partería de acuerdo con las recomendaciones de la OMS y la ICM.
En un momento en que la comunidad mundial se esfuerza por acelerar el progreso en la salud materna y neonatal, Chile no debe retroceder. El mundo está observando, y creemos que su gobierno puede dar ejemplo en la defensa de la dignidad, los derechos y la salud de las mujeres y los recién nacidos, apoyando a las parteras.
Con un cordial saludo y mis mejores deseos,
Sandra Oyarzo Torres
ICM President
Anna af Ugglas
ICM Chile/Executive