13/05/2024
|Mateo 17:24-27| ¡Que extrañas órdenes!
Jesús le pidió a Sus discípulos cosas inusuales: desatar un burrito que pertenecía a otra persona para usarlo como transporte, sacar dinero de la boca de un pescado, caminar detrás de un hombre que cargaba un cántaro con agua. Él pidió estas cosas porque buscaba prepararlos en la obediencia y la humildad que se requiere para recibir y compartir la unción del Espíritu Santo.
La unción sigue a la obediencia por eso, el Señor establece autoridades en tu vida, porque si eres capaz de obedecer a quien ves, también serás capaz de obedecer al Espíritu Santo, a quien no ves, y desea ungirte.
Cuando Dios nos pide hacer cosas inusuales y difíciles para nuestra carne, debemos morir al ego y al orgullo, porque es en esos instantes cuando nos forma para ser ungidos con poder. Obedecer implica fe en quien da la orden y Él nos pide esa fe a toda prueba.
¡Demuéstrale que estás listo para recibir Su unción!