19/03/2026
Lo que hoy se celebra no llegó de la noche a la mañana. La historia de este plan es también la historia de una comunidad que se fue tejiendo alrededor de una rana diminuta.
En 2017, aprovechando el creciente interés científico y ciudadano por la suerte de las ranitas, comenzó el proceso que daría origen en 2018 a la Estrategia Binacional de Conservación de las Ranitas de Darwin, un acuerdo inédito entre Chile y Argentina para actuar de manera coordinada en la protección de estas especies a ambos lados de la cordillera.
Desde entonces, el trabajo no se detuvo. Usando los Estándares Abiertos para la Práctica de la Conservación como guía metodológica, y en un proceso participativo que atravesó tres gobiernos de distinta tendencia política, se fue construyendo el borrador del Plan RECOGE.
Más de 40 instituciones se sumaron a ese esfuerzo: el Ministerio del Medio Ambiente, la Corporación Nacional Forestal (CONAF), el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), universidades como Universidad andrés Bello, de Chile, la de Concepción y la Católica de Temuco, la Sociedad Zoológica de Londres, el Zoológico de Leipzig, Arauco, y organizaciones como el Zoológico Nacional de Chile, la Fundación Huilo Huilo y la Reserva Elemental Melimoyu, entre muchos otros.
El decreto que aprobaba el plan estaba a un solo trámite de ser oficial cuando fue retirado desde Contraloría. Hoy, su reingreso renueva la esperanza.