06/06/2026
En el Día Mundial del Medio Ambiente queremos recordar que el cuidado del entorno también se aprende. Y una de las mejores formas de hacerlo es a través de la experiencia directa con la naturaleza, ya sea en el juego o las clases al aire libre.
En los diagnósticos participativos que realizamos en las escuelas hay algo que se repite: niños, niñas y adolescentes piden árboles, plantas, sombra y espacios naturales para jugar y aprender. Nos recuerdan que el contacto cotidiano con la naturaleza es una necesidad para su bienestar y desarrollo.
Por eso trabajamos transformando patios escolares, donde el entorno se convierte en una herramienta pedagógica. Cuando los estudiantes observan, exploran y se relacionan con la naturaleza aprenden a valorarlo, cuidarlo y sentirse parte de él.