15/08/2026
Durante generaciones, la vida en esta península comenzó y terminó alrededor de la sal.
En el documental Araya (1959), Margot Benacerraf retrata a las comunidades de la península de Araya, en el noreste de Venezuela, y registra una forma de trabajo que llevaba siglos realizándose de manera artesanal. Los hombres rompían, cargaban y acumulaban la sal extraída de una de las grandes salinas naturales del Caribe.
La península de Araya es un territorio árido, de vegetación escasa y abierto al Caribe. Durante siglos, sus comunidades organizaron buena parte de su vida alrededor de la pesca y de la extracción de sal, formada por la evaporación del agua marina bajo un sol intenso. Esa sal fue clave para conservar alimentos y tuvo un papel muy importante en las rutas comerciales del Caribe.
Benacerraf llegó con su cámara en un momento decisivo. La mecanización de las salinas comenzaba a transformar una actividad transmitida durante generaciones y, con ella, los ritmos cotidianos de quienes vivían de ese territorio.
Araya terminó convirtiéndose en el registro de un mundo justo cuando empezaba a cambiar.
ARAYA
Margot Benacerraf, Venezuela, 1959.