30/03/2025
A un siglo de muerte, recordamos a Rudolf Steiner y su tremendo aporte al entregarnos una comprensión de los principios de la ciencia espiritual y su relación con la mente. Sin duda la síntesis y maduración de su trabajo nos la dejó en sus inspiradoras conferencias entre 1920 y 1922, donde presentó su tesis del Contraespacio y su estructura elemental.
El Contraespacio lo interpretamos como un concepto análogo al concepto de Aether. Una dimensión en sí misma que presenta balance eléctrico o inercia en equilibrio relativo en reposo; que soporta toda la información que se reproduce en la dimensión cartesiana del movimiento que percibimos como realidad. Es decir, que del Contraespacio prolifera el movimiento y la polaridad, y al Contraespacio vuelve esta fuerza para grabarse y volver a repetirse cíclicamente con las transformaciones correspondientes.
El Contraespacio vincula a todas las cosas en una sola y autorreplica su equilibrio a través del desarrollo diverso y creativo de la Naturaleza en colaboración.
Valoramos profundamente el trabajo de Rudolf Steiner el cual ha servido para nutrir conceptualmente nuestra investigación con un hilo histórico de pensamiento y experimentación, y que ha sido marginado por el consenso científico de su época y el actual.
Te invitamos a conocer la abundante obra de Steiner, que abarcó filosofía, espiritualidad, arte, arquitectura, agricultura, educación, medicina y ciencia.