20/05/2026
Hoy encendemos una vela por quienes ya no están.
Por las personas fallecidas por causas asociadas al sida.
Por las historias que el estigma, la indiferencia y la desigualdad intentaron borrar.
Pero también encendemos esta luz por quienes seguimos aquí.
Por quienes acompañan, resisten, cuidan, aman y luchan todos los días.
El Candlelight no es solo memoria.
Es un llamado a no retroceder.
A defender la prevención, el acceso a salud, la dignidad y los derechos de las personas que vivimos con VIH.
Porque mientras exista estigma, la memoria sigue siendo necesaria.
Y mientras exista comunidad, ninguna luz se apaga sola.
SaludPublica DerechosHumanos CAP