25/06/2025
La electrificación del trazado entre Santiago y Valparaíso (1924) no solo permitió reducir los tiempos de viaje, sino que, gracias a este nuevo sistema de tracción eléctrico logro marcar fuertemente su predominancia sobre cualquier otro medio de transporte. Este sistema además necesitaba de una mantención adecuada que no solo involucraba a especialistas de esta área (electrificación), sino también, de equipos adecuados para el desarrollo de estos trabajos. Es así que a mediados de los años 30 y tras una sociedad comercial entre Félix Copetta Brossio (mecánico y fabricante) y el ingeniero Gabriel Robil dan inicio a la Maestranza Copetta y Robil, un gran galpón ubicado en calle Carrascal #3402, donde tuvieron origen los primeros autocarriles. Fue así que para la década de los 40´surgen los primeros Autotorre, equipos de mantenimiento de líneas aéreas de alta tensión que empleaban los trenes eléctricos que corrían entre Santiago y Valparaíso. Un vehículo de manufactura nacional y cuerpo de madera dio paso para que otras empresas (IMMAR 1947 – 1949 y BILLARD 1963) siguieran construyendo equipos para el proyecto de electrificación de la Red Sur.
En imagen, cortesía del Sr. Oscar Astudillo, el Autotorre Copetta N°922, fabricación local, realizando maniobras en Empalme Alameda próximo a recibir autorización para repartirse a lo largo de la vía y que junto a sus trabajadores comienzan a vivir como pájaros encarados en sus torres aéreas reparando cables, de ahí la denominación de “gorriones” para quienes realizaban esta actividad a lo largo de nuestra red.