31/05/2026
✨ 31 de mayo celebramos el Día del Patrimonio con memorias, cuentos, poesía, canciones y actividades para toda la familia.
La celebración del Patrimonio en la Casa del Escritor fue una hermosa celebración de la memoria, la literatura y las diversas expresiones de la cultura. Durante ambas jornadas recibimos a numerosas familias, niños, niñas, jóvenes, parejas con sus perritos, público de todas las edades que llegó con entusiasmo para conocer este emblemático espacio patrimonial y acercarse a la historia de quienes han dado vida a parte de las letras chilenas.
Gracias al compromiso y la generosidad de personas enamoradas de la literatura y la cultura, los visitantes pudieron disfrutar de recorridos históricos guiados por David Hevia, expresidente de la SECH, quien compartió con gran conocimiento el maravilloso entramado de la historia de los escritores y su vínculo con la historia nacional de Chile. También participó el escritor y biógrafo Julio San Martín, aportando relatos y antecedentes que enriquecieron la experiencia de quienes recorrieron la casa.
Un lugar especial tuvieron las arpilleras y bordados inspirados en escritoras, expuestos por Gigi y Verónica, representantes de las bordadoras de Villa Frei, quienes mostraron cómo la creación textil dialoga con la literatura y la memoria.
La narración oral y la poesía también estuvieron presentes. El poeta venezolano Eduardo Hidalgo compartió cuentos con los niños y sus familias, mientras que Jácara Cuentos, colectivo de narración oral del que forma parte la directora de la SECH, Ximena Pedraza, ofreció sus tradicionales susurros y cuentos (poesía y Cuento del mar Me asustaste de Magdalena Sánchez). Asimismo, la narradora Jimena Pacheco emocionó al público con relatos en kamishibai y canto, como Sueño Azul, de Elicura Chihuailaf, y Luchín, de Víctor Jara.
Los cuentos en kamishibai, la poesía, el collage y otras manifestaciones artísticas transformaron cada rincón de la Casa del Escritor en un espacio de encuentro, imaginación y comunidad.
Y en medio de la celebración patrimonial, muchos visitantes encontraron también un momento de descanso y conversación en el Refugio López Velarde, donde Antonia, la Santa Patrona, Felipe y Luis Tobar, recibieron con calidez a quienes quisieron hacer una pausa en este rincón lleno de encanto y misticismo. Allí, entre conversaciones y libros, fue posible disfrutar de deliciosas preparaciones, cafés, tés y jugos que ayudaron a recargar energías para continuar disfrutando de la jornada.
Sin duda, fueron días en que la Casa del Escritor abrió sus puertas para compartir su patrimonio material e inmaterial, convirtiéndose una vez más en un espacio vivo donde la literatura, la historia, el arte y la comunidad se encontraron para celebrar la riqueza cultural que nos une.