Ser mujer, es el regalo más hermoso que podemos recibir, ya que tengo la convicción de que cada una de nosotras, trae consigo algo divino; no solo por el hecho de dar vida, que ya es por excelencia el proceso más hermoso, mágico e incomparable que podemos experimentar, sino por la inmensidad de nuestro amor cuando se trata de dar, por la incansable entrega en cada cosa que hacemos por insign
ificante que sea ante los ojos de otros, porque siendo jóvenes, podemos llegar a reflexionar como ancianas, o aun siendo mayores, logramos funcionar en la vida con la vigorosidad de la juventud, porque si no estudiamos una carrera, aprendimos a descubrir los secretos de la vida y nos volvimos depositarias de una sabiduría femenina anterior a todo lo preestablecido, y al contrario, si tuvimos la posibilidad de formarnos profesionalmente, somos capaces de acomodarnos a la simplicidad de los otros, reconociendo otras formas de conocimiento, si somos pobres, llenamos nuestro corazón haciendo felices a quienes amamos y luchando por ellos , y siendo ricas, sin duda, entregaríamos con gusto nuestros tesoros a quienes lo necesiten. Es posible que hayan marchitado nuestros sueños más de alguna vez , puede ser que nuestro corazón haya sanado más de una herida, que desde la infancia nos hayan reprimido, que vivamos las consecuencias de una familia machista…para casi todas es así…un cuerpo que ha vivido años acumula dolores, eso es prácticamente inevitable. Pero si una mujer es capaz de mirar dentro de sí y encuentra aquella fuerza que heredó desde sus ancestros, renacerá, crecerá y se volverá cada día más bella, más sabia y se sentirá orgullosa de sí misma, de su cuerpo, de su sonrisa, de todo lo que la envuelve y al fin será lo que ella quiere ser
Esta es mi convicción más grande, y creo que estamos rodeadas de mujeres así, en el metro, en la calle, en la vida, nuestras amigas, nuestras madres, nosotras mismas! Por eso he creado Nosotras que nos queremos tanto, porque luego de tantos años dedicada a ayudar mujeres a través de diversas terapias, mi deseo más grande hoy es poner a su disposición en un solo sitio todas las opciones de sanación que realizo, para ayudarlas en esta búsqueda, en este despertar y en este sanar, rescatando la belleza y la esencia de cada mujer, por distinta que sea, que puede cumplir o no con los cánones establecidos, con los estereotipos…que es eso! Si la hermosura y alegría que debe experimentar una mujer va mucho más allá de las superficialidades, viene desde el alma, desde nuestra esencia.