28/03/2026
La exploración del subsuelo es un aspecto esencial de la espeleología. Bajo esa premisa, cualquier actividad que nos aproxime al mundo subterráneo es un beneficio en la práctica y desarrollo del conocimiento adquirido en los diversos cursos de nuestra Asociación. Al no tener cuevas naturales cerca, un antiguo pique minero nos convoca a ese mundo sensorial donde espacio y tiempo fluyen de otra forma bajo tierra.
Ingresamos por una estrecha fisura. La oscuridad es absoluta. El silencio, ensordecedor. Activados nuestros frontales, se despliegan ante nosotros múltiples bifurcaciones, galerías superpuestas... se intensifica el laberinto y es fácil desorientarse.
ya había prospectad la zona, por lo que avanzamos con seguridad y haciendo la topografía.
Distancias, alturas, anchuras, pasos ascendentes, inclinaciones, cursos activos de agua, el dibujo in situ a mano alzada.... todos son datos que aportan al registro de la cavidad. Las fotografías también son un buen complemento.
Nos arrastramos por gateras que van uniendo diversas galerías, pasando por amplias salas, avanzamos por túneles con agua, escuchamos el resonar del agua. Los colores y las formas son los característicos de un pique minero.
Seguiremos explorando. En el exterior nos espera un sofocante sol.
Comentario y fotos: Alejandro Aguilera
Equipo de exploración:
Alejandro Aguilera
Verano 2026 • Zona Central