04/06/2025
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Phiona Mutesi – La niña que hizo del ajedrez su tabla de salvación
> “El hambre no me impidió jugar. Me enseñó a pensar más rápido.”
Phiona nació en 1996 en Katwe, uno de los barrios más empobrecidos de Kampala, Uganda. Su infancia estuvo marcada por la pérdida y la lucha. Su padre murió cuando ella era muy pequeña, y su hermana mayor también falleció poco después. Su madre, Harriet, quedó sola al cuidado de varios hijos, sobreviviendo como podía.
Phiona no sabía leer ni escribir, y no iba a la escuela. Su prioridad era sobrevivir: buscar comida, agua y protegerse de los peligros de la calle. Pero todo cambió a los 9 años, cuando entró a un programa de ayuda social en una pequeña iglesia local.
Allí conoció a Robert Katende, un misionero y exjugador de fútbol que enseñaba ajedrez como herramienta para desarrollar el pensamiento estratégico y la autoestima de niños en situación de pobreza.
Al principio, Phiona ni siquiera sabía lo que era el ajedrez. Pero una vez que entendió el juego… algo se encendió en ella. Tenía un talento natural para anticipar movimientos, crear estrategias y mantenerse enfocada. Aprendía rápido. Observaba más rápido. Jugaba como si su vida dependiera de ello.
A los 11 años, ya estaba ganando torneos locales. Poco después, fue campeona nacional juvenil de Uganda y representó a su país en la Olimpiada Mundial de Ajedrez en Sudán del Sur, enfrentándose a jóvenes que habían crecido en condiciones radicalmente distintas a las suyas.
Su historia cruzó fronteras. Fue documentada por ESPN, y en 2016 se convirtió en la película “Queen of Katwe”, producida por Disney y protagonizada por Lupita Nyong’o y David Oyelowo. Fue la primera gran producción de Disney rodada íntegramente en África y en la que participaron actores y extras locales.
Más que un tablero
Phiona nunca dejó que la pobreza definiera sus límites. A través del ajedrez, recuperó su voz, su dignidad y sus sueños. Comenzó a estudiar, viajó por el mundo, y se convirtió en símbolo de esperanza para miles de niñas africanas.
Hoy, además de competir, estudia y participa activamente en iniciativas para empoderar a jóvenes de su comunidad.
Lección:
El ajedrez no solo le enseñó a mover piezas. Le enseñó a moverse por la vida con estrategia, paciencia y determinación. Porque a veces, el verdadero jaque mate es ganarle al destino.