26/03/2026
Como representantes de los Sistemas Sanitarios Rurales (APR), manifestamos nuestra profunda preocupación frente al aumento en el precio de los combustibles y sus efectos directos sobre la sostenibilidad operativa del agua potable rural en Chile.
Los APR constituyen la columna vertebral del abastecimiento de agua para más de 2 millones de personas en sectores rurales del país, garantizando un derecho humano esencial en territorios donde el Estado no llega con soluciones centralizadas. Sin embargo, su operación depende críticamente de variables altamente sensibles, entre ellas el costo de la energía y los combustibles.
Desde una perspectiva técnica, el alza de los combustibles impacta en múltiples dimensiones:
Aumento en costos de operación: En un APR promedio, los costos asociados directa o indirectamente a combustibles (traslado de personal, mantención, operación de equipos y respaldo eléctrico) pueden representar entre un 10% y un 25% del gasto mensual, con montos que fluctúan entre $300.000 y $800.000 mensuales.
Incremento en costos indirectos: El alza de combustibles genera efectos en cadena sobre proveedores de servicios, repuestos y logística, encareciendo insumos clave en hasta un 15% a 30% adicional, presionando fuertemente los presupuestos operacionales.
Riesgo en la continuidad del servicio: En APR con menor capacidad financiera, estos incrementos pueden traducirse en ajustes operativos críticos. Un aumento de costos del orden de $100.000 a $200.000 mensuales puede significar la postergación de mantenciones esenciales o reducción en horas de bombeo, afectando directamente la continuidad del suministro.
Desde una mirada política y social, este escenario es aún más complejo:
Los APR son organizaciones comunitarias sin fines de lucro, cuyos ingresos provienen principalmente de tarifas reguladas y socialmente sensibles. No existe margen real para traspasar estos aumentos a las comunidades, muchas de las cuales presentan altos niveles de vulnerabilidad.
Esto genera una tensión estructural: o se deteriora la calidad y continuidad del servicio, o se compromete la estabilidad financiera del sistema.
En este contexto, advertimos con claridad que el alza de los combustibles no es solo una variable económica: es un factor de riesgo para la seguridad hídrica rural.
Asociación Gremial de SSR Provincia de Elqui.